
En los últimos días, la borrasca Francis ha sacudido buena parte de España dejando imágenes espectaculares de nevadas incluso en ciudades donde rara vez se ve nieve acumulada. Los alrededores de Madrid no fueron la excepción: calles, parques y plazas de muchos pueblos amanecieron cubiertas de blanco. Aunque estos episodios son efímeros, la nieve abre una posibilidad irresistible: escapar de la ciudad y buscar escenarios invernales a poca distancia.
Descubre los pueblos más navideños cerca de Madrid para pasar un fin de semana
Si vives en Madrid o estás de paso y quieres disfrutar de la nieve cerca de la capital, no hace falta viajar horas. Existen varias zonas en la Sierra de Guadarrama y alrededores —todas a menos de una hora en coche— donde la nieve forma paisajes espectaculares en invierno. Aquí te contamos los mejores lugares para vivir una escapada invernal auténtica sin invertir demasiado tiempo ni dinero.
Navacerrada: nieve accesible y ambiente serrano
Una de las zonas más emblemáticas para vivir la nieve cerca de Madrid es el entorno de Navacerrada, en pleno corazón de la Sierra de Guadarrama. Este destino clásico del turismo invernal madrileño se caracteriza por sus paisajes boscosos, sus praderas abiertas y, en invierno, por sus nevadas que suelen mantenerse, sobre todo en las zonas altas.
El Puerto de Navacerrada y sus alrededores ofrecen zonas donde suele acumularse nieve cuando el temporal acompaña. Pasear por los caminos forestales que parten desde el puerto o descender hacia el Valle de la Barranca bajo un manto blanco es una experiencia sencilla, pero muy gratificante. Si te apetece combinar la nieve con un ambiente de montaña típico, los pueblos de Navacerrada y Cercedilla son una base ideal, con cafeterías, restaurantes y alojamientos rurales que invitan a alargar la escapada.
La accesibilidad es una de las grandes ventajas: desde el centro de Madrid se llega en aproximadamente 1 hora por la A-6 o la carretera M-601, lo que permite improvisar la excursión incluso con poco aviso.
Cotos y Siete Picos: panorámicas de altura
A pocos minutos del Puerto de Navacerrada se sitúa Cotos, conocido por su estación invernal de esquí nórdico y por sus panorámicas espectaculares. Aunque la estación puede requerir pago de forfait para el uso de pistas oficiales, los alrededores forestales son de acceso libre y permiten recorrer senderos nevados, ascender suaves colinas y disfrutar de panoramas amplios de la sierra. Para muchos madrileños, Cotos es sinónimo de caminatas invernales con nieve: basta seguir senderos bien señalizados hacia la zona de Siete Picos o el Alto del Telégrafo para encontrar tramos con buen manto blanco cuando el temporal ha sido generoso.
No es un destino para hacer grandes deportes de nieve (aunque es posible esquí de fondo donde el manto lo permite), sino más bien para quien busca contacto directo con la naturaleza nevada y aire puro sin gran preparación técnica.
Rascafría y el entorno del Valle del Lozoya
Otro de los rincones preferidos para disfrutar de la nieve cerca de Madrid es la zona de Rascafría, al norte de la comunidad. El entorno del Valle del Lozoya ofrece bosques de pinos, riachuelos helados y, cuando la nieve cubre las laderas, la posibilidad de paseos en un entorno entre montañas que no parece tan cercano a una gran capital.

El Monasterio de El Paular, en Rascafría, se convierte en un escenario de cuento cuando la nieve lo cubre, y los caminos señalizados cercanos ofrecen opciones de excursión con nieve ligera y aire serrano. Desde allí, las rutas hacia el Puerto de Cotos o las cercanías del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama permiten combinar múltiples paisajes y tramos nevados en una misma jornada.
Para quienes viajan con familia, hay zonas amplias y poco técnicas donde disfrutar de juegos de nieve, bolas y pequeños toboganes improvisados sin necesidad de equipo especial. La carretera desde Madrid (por la A-1 y la M-604) se completa en poco más de una hora, lo que hace que Rascafría sea un destino accesible incluso para excursiones de medio día.
La Barranca: senderos nevados y ríos helados
La Barranca, situada en Cercedilla, es una de las zonas naturales más visitadas cerca de Madrid cuando cae la nieve. La combinación de bosques de pino, rocas graníticas y cursos de agua hace que las nevadas creen un paisaje fotogénico y variado. Hay rutas sencillas como la que lleva a la Fuente de la Bella Otero o hacia el Puente del Perdón, que se convierten en paseos de invierno perfectos cuando la nieve cubre el terreno.
La ventaja de La Barranca es que no es necesario subir muy alto para encontrar nieve en los días posteriores a un temporal, y ofrece zonas donde prácticamente cualquier persona con botas robustas puede caminar en un paisaje invernal sin grandes dificultades técnicas. Al igual que con Navacerrada y Cotos, la cercanía de Cercedilla también permite combinar caminatas con cafés junto a chimeneas o comida de montaña en restaurantes locales.
Cercedilla: ambiente serrano con nieve cercana
Aunque Cercedilla en sí no suele tener nieve acumulada en el casco urbano, su situación la convierte en una base estratégica para observar y caminar por la nieve. A menudo, con una nevada moderada, las zonas altas accesibles desde el pueblo quedan cubiertas de blanco, y los habitantes locales suelen ser los primeros en salir a pasear por los alrededores.

Cercedilla tiene, además, servicios completos de transporte, alojamiento rural y restauración, lo que hace que pasar un fin de semana en la nieve sin tener que vivir en un refugio sea una opción cómoda y genuinamente serrana.







