
El espacio de América en FITUR es una fiesta. Sus espacios muestran que el continente está de moda y cada vez más abierto a todos los tipos de turista. Los asistentes hacen fila para probar los sabrosos cafés que ofrecen los stands, para reservar excursiones en su abrumadora naturaleza o para aprender más sobre alguno de los maravillosos estados de México, país socio de esta edición y gran agitador de la zona americana.
FITUR convierte Madrid en un viaje por la cultura y el turismo internacional
México, tanto por descubrir
El espacio mexicano de FITUR es el gran espectáculo de la presente edición. Escenarios, gastronomía, stands pensados para presentar las bondades de cada Estado… Es imposible resumir en unas pocas palabras todo lo que ofrece el país de Norteamérica. ¿Unas vacaciones de ensueño en el Caribe Mexicano? ¿Las ruinas precolombinas del estado de Tabasco? ¿La impresionante y poco explorada costa pacífica?
Uno de los estados que da al Pacífico es Michoacán. La región destaca por su mezcla entre el turismo de naturaleza, una gastronomía muy especial y la cultura. Sus más de 215 kilómetros de playa, los santuarios de avistamiento de la mariposa Monarca o los Pueblos Mágicos del destino son solo algunas de la razones para viajar hasta allí.

También Querétaro tiene mucho que ofrecer. Su patrimonio cultural e histórico resulta especialmente atractivo para los visitantes que quieran aprender sobre el pasado mexicano. Las misiones franciscanas en Sierra Gorda, las rutas de peregrinaje o el propio centro de la ciudad de Querétaro son ejemplos precisos del capital cultural de la región.
La exuberancia de los países centroamericanos
Al sur de México, la naturaleza y la hospitalidad de sus vecinos caribeños son dos razones de primer nivel para una escapada. La «pura vida» de Costa Rica sigue enamorando a los turistas. El país tico destaca por su oferta de sol, playa y turismo de aventuras en zonas como Tamarindo o la región de Limón.
Por otro lado, El Salvador destaca por la apuesta por la seguridad y el surf. Sus costas y olas están entre las más valoradas por los amantes de este deporte y también para los iniciados. Sus vecinos guatemaltecos, conocidos como la capital del mundo maya, ofrecen turismo cultural de calidad. Ciudades como la Antigua Guatemala, rodeada de tres impresionantes volcanes, o el Parque Nacional Tikal, con sus espectaculares templos mayas, son paradas obligatorias.

Por su parte, Honduras destaca por su rica biodiversidad, que se celebra cada año en el Guacamaya Fest. Celebrado en la histórica ciudad de Copán Ruinas, es un evento que reúne a especialistas y aficionados en torno a la fauna hondureña, más concretamente a su ave nacional, el guacamayo. El país también tiene una de los mayores conjuntos arqueológicos de época maya, visitable Santa Rosa de Copán.
Sin lugar a dudas, el destino de moda en el Caribe es Puerto Rico. El país, atractivo por su seguridad, tiene zonas de playa espectaculares como Cayo Icacos o Culebrita, solo accesible mediante barco o hidroavión. Además, lugares como Bahía Mosquito, enamoran al visitante con su hermoso espectáculo natural de bioluminiscencia. Todo ello visitable desde puntos como San Juan, con barrios históricos plagados de bella arquitectura.
Otro de los paraísos costeros es República Dominicana con enclaves como Cabo Rojo, un espacio lleno de costas turquesas, con llegada de cruceros y nuevas plazas hoteleras de primer nivel.
Perú, gastronomía y naturaleza
Desde hace unos años, Perú es una de las potencias turísticas de América Latina. El país, dividido en tres zonas climáticas (costa, montaña y selva) ofrece planes para todos los gustos. Lima, la capital, es una ciudad moderna que convive con la arquitectura colonial. El territorio está plagado de vestigios de las civilizaciones precolombinas: la Ruta Moche, Machu Picchu, Arequipa o Kuélap y Gocta (en la selva Amazónica).
Por otro lado, la naturaleza se vive a lo grande en Piura y Tumbes, las playas del norte; el río Amazonas, Madre de Dios y el desierto de Ica. Por último, algunos pobladores originales enseñan su modo de vida en lugares increíbles como las islas del lago Titicaca. Perú es un valor seguro.
Lima gastronómica, qué comer en la capital peruana
América no se acaba nunca
Uno de los destinos por descubrir es Paraguay. Un viaje a la región garantiza una mezcla perfecta entre la cultura de ciudades históricas como Asunción, la capital, y su exuberante diversidad natural, que une paisajes fluviales con sabana y pantanos. Vale la pena visitar la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú.
De su vecino Uruguay siempre es recomendable la capital, Montevideo. Es una de las ciudades más avanzadas de toda América Latina, muy abierta a todo tipo de visitantes. Su oferta cultural solo es comparable a una arquitectura moderna y una gastronomía internacional que no se acaba inagotable.
Ecuador, por su parte, ofrece destinos turísticos de naturaleza muy especiales, como Gualaquiza. Su biodiversidad, especialmente rica por sus niveles de clima, da lugar a experiencias como la observación de especies, el turismo de aventura o las excursiones a pie.
Brasil, un gigante
Uno de los países más extensos del mundo, Brasil, es uno de los que más encantos tiene para ofrecer. De su zona norte, destacan ciudades como Manaos o los diversos espacios de observación de biodiversidad de El Mangal dasm Garças, en el estado de Pará. En el Nordeste, el estado de Rio Grande do Norte tiene un extenso litoral en el que disfrutar de las dunas y de algunas ciudades que son ejemplo de patrimonio histórico brasileño, como Natal. En la región hay otros lugares llenos de encanto, como El Faro de Barra (Bahía), el Parque Natural de Lençóis Maranhenses (Maranhão), Cumbuco (Ceará) o el mar en Alagoas. Cómo no, Recife, la «Venecia brasileña», es una de la ciudades con más encanto de todo el país.
Del centro-oeste del país destaca el imponente paisaje de Mato Grosso, la arquitectura moderna de Brasilia o Bonito (Mato Grosso do sul), un ejemplo vivo de ecoturismo responsable y conservación ambiental. En el sudeste, sus tres grandes ciudades Río de Janeiro, São Paulo y Belo Horizonte ejemplifican la moderna urbe latinoamericana: siempre abierta, vibrante y llena de planes. Por último, en el sur destaca la naturaleza de estados como Santa Catarina o la historia de Porto Alegre, Rio Grande do Sul.







