
En una sociedad marcada por la velocidad y la saturación de estímulos, TAIRA, la consultora especializada en la fusión entre arte, cultura y bienestar, presenta Meditar el arte, una experiencia diseñada para el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza que propone una nueva forma de habitar el espacio museístico: más lenta, más consciente y profundamente conectada con lo esencial.
Lejos de una visita convencional, Meditar el arte plantea un recorrido guiado que convierte la contemplación artística en una experiencia sensorial y emocional. A través de herramientas de atención plena, prácticas de meditación y ejercicios de respiración, TAIRA invita a los participantes a relacionarse con el arte desde un lugar íntimo, favoreciendo una conexión más profunda tanto con las obras como con el propio estado interior.
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La experiencia ha sido comisariada y desarrollada por las fundadoras de TAIRA, María Abajo, consultora de bienestar, y Carmen Ballesta, consultora y comisaria de arte. Juntas han diseñado un itinerario que equilibra rigor artístico y sensibilidad contemporánea, estableciendo un diálogo entre obra, espectador y experiencia interna.
“Meditar el arte nace de la necesidad de reconciliarnos con la forma en la que miramos. El museo es un espacio privilegiado para parar, sentir y reflexionar. Esta experiencia invita a habitar el arte, no solo a observarlo”, explica María Abajo.

Así es «Meditar el arte»
Durante el recorrido, los participantes son guiados a través de una selección de obras de la colección permanente del museo que invitan a la introspección, el silencio y la contemplación consciente. Entre ellas se encuentran Retrato de un niño de Piero della Francesca, Paisaje con el descanso en la huida a Egipto de Joachim Patinir, Santa Catalina de Alejandría de Caravaggio, Mañana de Pascua de Caspar David Friedrich, Una joven confiando su secreto a Isis de Rodin o Lirio blanco de Georgia O’Keeffe.

Cada parada se acompaña de prácticas sutiles como breathwork, meditación guiada y journaling, concebidas para profundizar en la experiencia estética y favorecer una relación más consciente y emocional con las obras.
Para Carmen Ballesta, “el arte siempre ha tenido una dimensión espiritual y emocional. Este proyecto recupera esa esencia y la traduce al lenguaje del presente, acercando el museo a nuevas formas de experiencia cultural”.
Meditar el arte se enmarca dentro de la filosofía de TAIRA, una consultora fundada en febrero de 2025 que trabaja en la intersección entre arte y bienestar, desarrollando proyectos culturales contemporáneos que sitúan a la persona en el centro. Su metodología combina consultoría estratégica, comisariado de experiencias, diseño holístico de eventos y creación de proyectos artísticos, colaborando con instituciones y marcas nacionales e internacionales.
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Con esta experiencia en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, TAIRA propone una nueva manera de entender los museos: no solo como espacios de conocimiento, sino también como lugares de cuidado, reflexión y bienestar, donde el arte se convierte en una herramienta de conexión interior y transformación personal.







