
Seguramente has escuchado el término “maná”, pero ¿a qué se refiere cuando nos referimos a la Polinesia Francesa, específicamente a Tahití?
“Se trata de una energía que se siente en todos lados, desde las montañas verdes llenas de flores hasta el agua transparente de sus lagunas. Caminar por las islas es como entrar en un jardín gigante donde todo huele a la flor de Tiare, que es el símbolo del lugar”, conforme comunicación de las Islas de Tahití. “Además, la naturaleza aquí está muy bien cuidada; puedes ver desde ballenas en el mar hasta aves que no existen en ninguna otra parte. Es el sitio perfecto para desconectarse de la ciudad y volver a conectar con lo natural”.
El maná es, sin duda, una de las razones para visitar las Islas de Tahití, aquí te compartimos otras:
Comida que proviene de la naturaleza
Su plato estrella es el Poisson Cru, que es muy parecido a nuestro ceviche pero con un toque diferente: lleva atún fresco marinado con limón y leche de coco recién hecha. Es una mezcla de sabores frescos y cremosos que te quitan el calor de inmediato. En las islas se come lo que la tierra y el mar dan cada día, desde frutas dulces hasta pescados que se obtienen a solo unos metros de la mesa. Es una cocina sencilla, pero llena de ingredientes de la mejor calidad.
La Polinesia francesa resultó ser el destino perfecto para unas vacaciones familiares

El arte que nace en la piel
En las islas, tatuarse no es solo un adorno, es una forma de contar quién eres, de dónde vienes y qué has logrado en la vida. Los diseños tienen significados muy antiguos que se han pasado de generación en generación.
Las perlas negras de Tahití
Otro tesoro que hace famosas a estas islas es la Perla Negra. Se cultivan en lagunas muy lejanas y son famosas en todo el mundo porque no son simplemente negras, sino que tienen reflejos de muchos colores, como verdes, grises y hasta morados.
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La danza tahitiana
Conocida como Ori Tahiti, no es un simple espectáculo para turistas, es una explosión de ritmo y alegría. Ver a los bailarines moverse al sonido de los tambores de madera es algo que da escalofríos. Cada movimiento cuenta una leyenda o una historia de la vida diaria, del amor o de la naturaleza.








