
Algo nuevo está ocurriendo sobre el cielo de Nueva York. No hace ruido, no busca atención, pero lo cambia todo: el futuro del transporte urbano ya está en pruebas.
Conocidos popularmente como “taxis voladores”, los vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) de Joby Aviation realizaron su primer vuelo de demostración en la ciudad, dando inicio a una serie de pruebas que marcan un nuevo capítulo en la movilidad aérea urbana.
A simple vista, parecen helicópteros. Pero su tecnología es distinta: funcionan con seis hélices eléctricas que se ajustan para dirigir el vuelo. Cada aeronave puede transportar hasta cuatro pasajeros más el piloto y alcanzar velocidades de hasta 320 km/h, literalmente flotando por encima del tráfico.
La promesa es clara: transformar trayectos de más de una hora entre Manhattan y el aeropuerto en vuelos de apenas siete minutos.
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El primer vuelo de prueba despegó desde el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK), en Queens, y conectó con helipuertos de Manhattan como el Downtown Skyport y los ubicados en West 30th Street y East 34th Street, en Midtown. La operación se realizó en colaboración con la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.
“Estos vuelos históricos… demuestran que el futuro de la movilidad aérea avanzada ya no es una fantasía”, señaló Jeanny Pak, de la Corporación de Desarrollo Económico de Nueva York.
Las pruebas forman parte del proceso de certificación de la Administración Federal de Aviación (FAA), paso clave para su integración al sistema de transporte urbano. La compañía ya acumula más de 50,000 millas de pruebas en su flota.
Y aunque parezca ciencia ficción, la experiencia ya se está preparando para el público.
El servicio podrá reservarse a través de Uber, gracias a su alianza con Joby Aviation. La integración —llamada Uber Air— permitirá que el taxi volador aparezca como opción dentro del viaje, combinando traslados terrestres y aéreos en una sola reserva.
No hay precios definidos, pero la idea es que se asemejen a opciones premium dentro de la plataforma, como SUV o servicios de alta gama.
En pruebas realizadas en Dubái, el vehículo mostró una experiencia silenciosa, estable y sorprendentemente suave. A bordo, la cabina cuenta con cuatro asientos de cuero, amplias ventanas y una sensación de espacio poco habitual en aeronaves de este tipo.
David “Skittles” Ash, expiloto de la Armada estadounidense y piloto de pruebas de Joby, lo describió como un vuelo casi imperceptible: “Es como subir en un ascensor, extremadamente estable”.
Según la compañía, incluso el sonido ha sido diseñado para ser armónico y la cabina mantiene control de temperatura, reforzando una experiencia más cercana a un transporte urbano de lujo que a un vuelo tradicional.
Aun así, no todo es entusiasmo. Algunos críticos señalan que la tecnología todavía enfrenta retos en certificación y operación a gran escala. En 2022, un incidente técnico relacionado con una hélice llevó a rediseños internos, sin dejar heridos.
El plan, sin embargo, sigue en marcha: iniciar operaciones en ciudades como Dubái, Nueva York, Los Ángeles, Londres y Tokio en los próximos años, aunque las fechas aún no son definitivas.
“Nuestro objetivo es integrar el vuelo a la vida urbana de forma natural”, explicó Eric Allison, director de producto de Joby Aviation. “Queremos que moverse entre tierra y cielo sea tan cotidiano como tomar un auto”.







