
Entre calles blancas, beach clubs imposibles de ignorar y atardeceres que parecen renderizados, Four Seasons quiere recordarle al mundo que Mykonos también puede vivirse desde la calma. Y su nueva apuesta en Grecia parece diseñada exactamente para eso.
El nuevo Four Seasons Mykonos abrirá oficialmente el próximo 26 de junio de 2026 sobre la costa oeste de la bahía de Kalo Livadi, al sur de la isla griega. La propiedad, que ya comenzó a aceptar reservaciones, desciende en terrazas desde un acantilado rocoso hasta una playa privada sobre las aguas turquesa del mar Egeo, en una escena que suena tan cinematográfica como exclusiva.
Four Seasons Tamarindo: un cálido escape invernal
La intención del proyecto es clara: ofrecer una experiencia distinta de Mykonos. Sí, siguen existiendo los clubes de playa, las noches eternas y los yates entrando al puerto, pero aquí el lujo apunta hacia algo más silencioso. Más lento. Más conectado con la isla.
“Queremos invitar a los huéspedes a descubrir una versión más profunda de Grecia”, explicó Adrian Messerli, presidente de operaciones hoteleras para Europa, Medio Oriente y África de Four Seasons, al presentar la propiedad.
Diseñado por el arquitecto griego Nicos Valsamakis, el hotel retoma la estética cicládica clásica con edificios encalados, senderos de piedra, patios escondidos y jardines mediterráneos diseñados por la paisajista Helli Pangalou. El resultado no busca competir con el paisaje, sino integrarse a él.

El complejo ocupará seis hectáreas y contará con 94 habitaciones y suites distribuidas como si fueran un pequeño pueblo junto al mar. Todas tendrán vistas panorámicas al Egeo y terrazas privadas; muchas incluirán piscinas infinitas que prácticamente se funden con el horizonte. Porque, claro, esto sigue siendo Mykonos: incluso la tranquilidad viene acompañada de una vista espectacular.
Además del diseño, el hotel incorporará medidas sostenibles como desalinización de agua de mar, uso de energía solar y sistemas avanzados de gestión de residuos, un detalle cada vez más relevante en destinos insulares con alta demanda turística.
Y aunque seguramente habrá huéspedes que no quieran moverse nunca de su camastro, la ubicación también funciona como punto estratégico para explorar la isla. Chora, el corazón de Mykonos, queda a unos 20 minutos, mientras que el muelle privado del hotel servirá para organizar paseos en yate, visitas a playas escondidas o excursiones hacia Delos, la legendaria isla considerada el lugar de nacimiento de Apolo.
En el apartado wellness, el spa incluirá siete salas de tratamiento, sauna, vapor, pabellón de yoga y una terraza con juice bar frente al mar. También habrá dos piscinas infinitas, acceso directo a playa privada y un kids’ club pensado para familias que viajan con niños.

Con esta apertura, Four Seasons suma su segunda propiedad en Grecia, complementando al Four Seasons Astir Palace Hotel Athens, ubicado en la Riviera de Atenas. Ambos hoteles podrán combinarse fácilmente en un mismo viaje: están separados por apenas 30 minutos en avión o unas tres horas en ferry.
Y sí, probablemente este sea el tipo de lugar donde uno dice que “solo irá a descansar”… para terminar tomando fotos de cada esquina blanca con buganvilias durante tres días seguidos.







