
Sedona, Arizona, es una ciudad definida por sus colores: los intensos tonos rojizos de sus formaciones de arenisca, el azul que contrasta con sus cielos desérticos y los verdes de sus enebros y pinos piñoneros. Incluso los arcos de su McDonald’s son color turquesa en lugar del tradicional amarillo debido a las normas locales de construcción.
Pero desde mediados de octubre hasta principios de noviembre, el paisaje incorpora todavía más tonalidades. Durante unas semanas, álamos, sicomoros, arces y robles se transforman con la llegada de la temporada, haciendo de Sedona en otoño una experiencia completamente diferente.
Estos son algunos de los mejores lugares para disfrutar del follaje otoñal en Sedona y sus alrededores.
Oak Creek Canyon
Para encontrar algunos de los paisajes otoñales más espectaculares de la zona, hay que dirigirse a Oak Creek Canyon, un cañón ubicado entre Sedona y Flagstaff que suele compararse con una versión en miniatura del Gran Cañón.
La Ruta 89A atraviesa la zona y asciende aproximadamente 670 metros en dirección a Flagstaff a través de una serie de curvas que ofrecen diferentes perspectivas del paisaje.
Dependiendo de la altitud, durante el recorrido es posible encontrar álamos, sicomoros y arces cubiertos con los colores de la temporada. Aunque el trayecto en automóvil ya ofrece buenas vistas, vale la pena hacer algunas paradas para disfrutar del paisaje fuera del coche.
Slide Rock State Park
Slide Rock State Park recibe su nombre de un resbaladizo canal de roca que forma un tobogán natural a través de Oak Creek.
Entre las zonas más elevadas y las áreas cercanas al arroyo crecen diferentes especies de árboles de hoja caduca, entre ellas roble de Emory, roble de Gambel, arce negundo, sauce y sicomoro de Arizona.
El parque, originalmente conocido como Pendley Homestead, también conserva un huerto de manzanos de aproximadamente 17 hectáreas que comenzó a plantarse en 1912.
La recolección de manzanas se realiza cada dos años y 2026 no correspondió a una temporada de cosecha.
West Fork Trail
Más al norte se encuentra West Fork Trail, uno de los senderos más populares del Bosque Nacional Coconino y otro de los mejores lugares para disfrutar Sedona en otoño.
Durante esta época, las hojas carmesí de los arces cubren partes del camino y flotan sobre los estanques de aguas cristalinas.
Los primeros cinco kilómetros del sendero son relativamente sencillos, con un desnivel inferior a 76 metros. Sin embargo, completar el recorrido de aproximadamente 22.5 kilómetros requiere mayor preparación.
También es recomendable utilizar calzado impermeable, ya que durante el trayecto hay varios cruces de agua.
El sendero permanece cerrado hasta el 30 de septiembre debido a inundaciones y escombros, por lo que conviene consultar las actualizaciones del Servicio Forestal antes de planear una visita durante la temporada de follaje, especialmente hacia finales de octubre.
Red Rock State Park
A pocos kilómetros al sur de Sedona se encuentra Red Rock State Park. La zona cercana al arroyo alberga diferentes especies de árboles que cambian de color durante el otoño, entre ellos álamo de Fremont, sicomoro, fresno aterciopelado y aliso de Arizona.
El parque también destaca por su vida silvestre. Durante una caminata es posible observar animales como ciervos mulos y pecaríes de collar.
Una de las rutas para recorrerlo es Eagle’s Nest Trail, que tiene un desnivel aproximado de 90 metros y conduce hasta el punto más alto del parque, desde donde se obtienen algunas de sus mejores vistas panorámicas.
Entre sus cañones, senderos y característicos paisajes de roca roja, Sedona en otoño suma una nueva gama de colores a uno de los destinos naturales más reconocibles de Arizona. Y aunque la temporada es relativamente corta, entre mediados de octubre y principios de noviembre ofrece una oportunidad distinta para explorar la región.







