
A finales del año pasado visité Ámsterdam y me quedé más días de lo esperado si, como yo, tienes en mente la dinámica de un Eurotrip. Aproveché para conocer distintos hoteles, con algo en común: el lujo.
Uno de los alojamientos recomendados por la asistencia de viajes de American Express Centurion, y el primero en el que me hospedé, es el Hotel Sofitel Legend the Grand Amsterdam, ubicado en el Centro Histórico, la zona más antigua de la ciudad, muy cerca de todo lo que esperas ver. Mi suite, con entrada independiente, se sentía más bien como un departamento con sala de estar, comedor, cocina, baño con tina y habitación.

La puerta trasera de la suite evita el paso por el lobby con una salida directa al canal Oudezijds Achterburgwal. Así que la primera mañana “jugué” a ser local. Me vestí con ropa térmica y un abrigo para salir antes del desayuno a buscar un latte. En esta ciudad el número de bicicletas supera el de habitantes, y los holandeses son veloces sobre dos ruedas, lo mejor es tener cuidado al caminar y mirar por ambos lados antes de cruzar una calle. A pocos pasos me encontré con Rene´s Croissants, donde venden el famoso sausage roll o salchicha envuelta en hojaldre, además de crepas y churros.
Otros hoteles de lujo en Ámsterdam
L´Europe Hotel
Se trata del primer hotel en los Países Bajos en recibir tres Llaves Michelin, el máximo reconocimiento en el ranking internacional de hoteles. Aquí, la gastronomía es un factor fundamental, prueba de esto es su restaurante Flore con dos estrellas Michelin. Me hospedé en la Prestige Suite con vista al río Amstel y al Centro Histórico de la ciudad. Una ubicación privilegiada para ver, a través de los ventanales, cómo se desarrolla la ciudad conforme avanza el día. La decoración es clásica y acogedora.




Pulitzer Hotel
Esta cadena de hoteles, con énfasis en el diseño de interiores, nació en Barcelona en 1967, pero no se quedó detenida en el tiempo. La propiedad de Ámsterdam es la definición de “lujo relajado”. La construcción abarca 25 casas del siglo XVII junto al canal. Mi habitación tenía detalles marítimos y aspectos que evocan las fachadas de los edificios en la ciudad (ultra angostas debido al pago de impuestos). Dejé las cortinas abiertas para despertar con el sol de invierno que reflejaba su luz sobre el canal. Y durante mi estadía visité algunas suites y se sintió como caminar por una galería de arte; llamó mi atención un óleo con la representación pop de la última cena con comida rápida estadounidense, marcas deportivas y las orejas de Mickey Mouse.


Mandarin Oriental Amsterdam
Ubicado en el corazón del Barrio de los Museos de Ámsterdam, esta propiedad se incorporó recientemente al portafolio de Mandarin Oriental y se encuentra en renovación. La vista desde los ventanales de mi habitación de dos pisos cambió. Los canales fueron sustituidos por una vialidad en la que transitan autos (algo poco común en el centro de la ciudad donde se prefiere el uso de la bicicleta).

Desde cualquiera de estos hoteles de lujo en Ámsterdam, puedes visitar los principales atractivos y, también, los secretos locales.







