Aguas color esmeralda y un “espejo del cielo”: este es uno de los secretos naturales de Michigan
Vista aérea panorámica de Kitch-iti-kipi en la Península Superior de Michigan. Crédito:Trace Hudson/Getty Images

Los viajeros llegan en masa a la isla Mackinac, las dunas Sleeping Bear y Pictured Rocks; los más aventureros continúan hasta las cataratas Tahquamenon. Michigan está lleno de maravillas naturales, pero quienes buscan un lugar diferente pueden encontrarlo en Kitch-iti-kipi.

Conocido como “The Big Spring” o “El Gran Manantial”, Kitch-iti-kipi es uno de los tesoros naturales de Michigan. Se encuentra en Palms Book State Park, en la Península Superior, y con unos 61 metros de ancho y 12 metros de profundidad es el manantial natural de agua dulce más grande del estado.

Sin embargo, son sus aguas color esmeralda, extraordinaria visibilidad y superficie que refleja el paisaje como un cristal las que explican otro de los nombres asociados con este lugar: “Espejo del Cielo”.

Rodeada de árboles, la superficie de Kitch-iti-kipi cambia con las estaciones. Durante la primavera y el verano predominan los intensos tonos verdes y turquesa; en otoño, el paisaje se llena de naranja y amarillo; y durante el invierno aparecen destellos blancos alrededor del agua. Pero una de las partes más fascinantes se encuentra bajo la superficie.

Sus aguas, tranquilas y sorprendentemente cristalinas, permiten observar antiguos troncos sumergidos, bancos de truchas de agua dulce y nubes de arena en constante movimiento. Buena parte de estos detalles pueden apreciarse a simple vista.

¿Por qué el agua de Kitch-iti-kipi es tan cristalina?

Kitch-iti-kipi recibe constantemente agua subterránea que emerge directamente de la tierra a través de fisuras en la roca caliza.Más de 10,000 galones —alrededor de 37,800 litros— de agua llegan al manantial cada minuto, manteniendo un flujo continuo.

El agua permanece a una temperatura constante de aproximadamente 7 °C durante todo el año, razón por la que el manantial no se congela incluso durante los fríos inviernos de Michigan.

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Las aguas color esmeralda de Kitch-Iti-Kipi.
Viajero errante/Getty Images

El movimiento del agua subterránea también mantiene la arena del fondo en un remolino constante, creando un curioso contraste con la aparente tranquilidad de la superficie.

Puedes recorrer el manantial en una balsa

No es necesario limitarse a observar Kitch-iti-kipi desde la orilla. Una balsa de observación permite desplazarse lentamente sobre el manantial y contemplar el paisaje submarino. Gracias a la claridad del agua, durante el recorrido pueden observarse las formaciones, peces y otros detalles que se encuentran varios metros debajo de la superficie.

La balsa es accesible para personas en silla de ruedas y familias con carriolas, al igual que Palms Book State Park. No está permitido nadar, pescar ni practicar kayak dentro de Kitch-iti-kipi. Sin embargo, el manantial está conectado con Indian Lake, que forma parte de Indian Lake State Park.

Ahí sí es posible encontrar acceso para embarcaciones, renta de equipo para deportes acuáticos y una playa para nadar, además de senderos, áreas para acampar y pequeñas cabañas.

Qué visitar cerca de Kitch-iti-kipi

Para quienes prefieren no acampar, el centro de Manistique se encuentra a unos 18 kilómetros. Esta pequeña ciudad junto al agua tiene menos de 3,000 habitantes, pero cuenta con hoteles, restaurantes y tiendas, además de vistas al lago Michigan. También tiene un paseo marítimo y un faro que vale la pena conocer.

Desde la zona es posible llegar en automóvil a otros atractivos naturales de la Península Superior, como Seney National Wildlife Refuge y Pictured Rocks National Lakeshore.

De zona maderera a maravilla natural protegida

El paisaje que hoy rodea Kitch-iti-kipi no siempre tuvo el aspecto que los visitantes encuentran actualmente. La zona fue habitada originalmente por el pueblo ojibwe y, como ocurrió en buena parte del norte de Michigan, posteriormente experimentó la llegada de la industria maderera durante el siglo XIX.

Durante esa época, el manantial llegó a utilizarse para desechar restos relacionados con la explotación de madera.

En 1926, el manantial y aproximadamente 36 hectáreas de terreno a su alrededor fueron transferidos al estado de Michigan. Con el paso del tiempo, el área fue protegida y se convirtió en el destino natural que puede visitarse actualmente.

Mejor época para visitar Kitch-iti-kipi

Kitch-iti-kipi puede visitarse durante todo el año y el paisaje cambia considerablemente dependiendo de la temporada. El verano suele atraer a más visitantes, por lo que es posible encontrar filas para subir a la balsa de observación.

Quienes prefieran una experiencia más tranquila pueden considerar viajar durante primavera, otoño o invierno. Esta última temporada tiene un atractivo particular: aunque el paisaje que rodea al manantial puede cubrirse de nieve, sus aguas permanecen sin congelarse.

Además, no hace falta realizar una larga caminata para conocerlo. Kitch-iti-kipi se encuentra a pocos pasos del estacionamiento, haciendo que una de las maravillas naturales más sorprendentes de Michigan sea también bastante sencilla de visitar.