Descubre Alcalá de Henares, la ciudad histórica muy cerca de Madrid
Vista aérea de la famosa plaza de Cervantes. - Jose Miguel Sanchez / iStock

A menos de 40 kilómetros de Madrid se encuentra Alcalá de Henares, una de esas ciudades que sorprenden por la densidad de historia, patrimonio y vida cultural que concentran en un casco urbano cómodo y fácilmente recorrible a pie. Declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Alcalá es mucho más que la cuna de Miguel de Cervantes: es una ciudad universitaria, literaria, gastronómica y vibrante que invita a una escapada pausada, perfecta tanto para una visita de un día como para un fin de semana completo.

Un casco histórico bien conservado

El corazón de Alcalá late en la calle Mayor, una de las vías porticadas más largas de Europa. Pasear por ella es entender la esencia de la ciudad: antiguos soportales medievales, comercios tradicionales, librerías, bares y un constante ir y venir de estudiantes que recuerdan que Alcalá sigue siendo, siglos después, una ciudad universitaria en activo. Esta calle conecta algunos de los principales hitos históricos y permite descubrir la ciudad sin prisas, dejándose llevar por su ambiente tranquilo.

calle-mayor-alcala-henares-1000x667 - Descubre Alcalá de Henares, la ciudad histórica muy cerca de Madrid
La calle Mayor de Alcalá de Henares en una foto nocturna. – arssecreta / iStock

Uno de los grandes motivos para visitar Alcalá de Henares es su Universidad, fundada en 1499 por el cardenal Cisneros. El Colegio Mayor de San Ildefonso, con su impresionante fachada plateresca, es una joya del Renacimiento español y uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad. En su paraninfo se entrega cada año el Premio Cervantes, el galardón más importante de la literatura en lengua española. La visita guiada permite conocer claustros, patios y salas históricas que reflejan el papel clave que tuvo Alcalá en la difusión del saber durante los Siglos de Oro.

La huella de Cervantes

La figura de Miguel de Cervantes está muy presente en la ciudad, y recorrer Alcalá es también seguir las huellas del autor del Quijote. Su Casa Natal, convertida en museo, recrea una vivienda del Siglo de Oro y ofrece una aproximación íntima a la vida cotidiana de la época. Muy cerca se encuentra la Plaza de Cervantes, el auténtico centro social de la ciudad, presidida por una estatua del escritor y rodeada de terrazas, edificios históricos y espacios culturales.

Ciudad de iglesias

El patrimonio religioso es otro de los grandes atractivos de Alcalá de Henares. La Catedral Magistral de los Santos Justo y Pastor es una rareza arquitectónica: una de las dos únicas catedrales magistrales del mundo, junto con la de Lovaina. Su mezcla de estilos gótico y renacentista, su interior sobrio y su torre, desde la que se obtienen vistas privilegiadas de la ciudad, la convierten en una visita imprescindible. Muy cerca se encuentran antiguos conventos y colegios religiosos que formaron parte del entramado universitario original.

Más allá de los monumentos, Alcalá de Henares destaca por su vida cultural constante. Museos, exposiciones temporales, teatros y festivales llenan el calendario durante todo el año. El Corral de Comedias, uno de los más antiguos de Europa en funcionamiento, ofrece una programación estable que conecta el teatro clásico con propuestas contemporáneas. En otoño, la Semana Cervantina transforma la ciudad con mercados históricos, recreaciones y actividades literarias que atraen a visitantes de toda España.

colegio-mayor-alcala-1000x639 - Descubre Alcalá de Henares, la ciudad histórica muy cerca de Madrid
El Colegio Mayor de San Ildefonso, con fachada de estilo plateresco. – Leonid Andronov / iStock

La gastronomía es otro de los motivos por los que merece la pena viajar a Alcalá. La ciudad combina restaurantes tradicionales castellanos con propuestas más modernas. Platos como el cordero asado, las migas o el cocido madrileño conviven con tapas creativas y cocina de autor. Además, Alcalá presume de dulces conventuales y de su producto más emblemático: las almendras garrapiñadas, ideales para llevar como recuerdo gastronómico.

Para quienes buscan espacios verdes, Alcalá también ofrece opciones atractivas. El Parque O’Donnell y el Parque de los Cerros permiten desconectar del entorno urbano y disfrutar de paseos tranquilos, mientras que las riberas del río Henares ofrecen rutas sencillas para caminar o montar en bicicleta. Esta combinación de patrimonio histórico y naturaleza cercana hace que la ciudad sea especialmente agradable para todo tipo de viajeros.

Otro de los grandes valores de Alcalá de Henares es su escala humana. Todo está cerca, bien señalizado y pensado para el visitante, sin la saturación turística de otros destinos patrimoniales. La ciudad se deja descubrir poco a poco, con tiempo para sentarse en una plaza, entrar en una librería o alargar una comida sin prisas.