Miami es más que playas: así se siente descender al mundo de Concrete Coral
Una representación de buzos nadando alrededor de los vagones de coral de hormigón en Miami. Crédito:Leandro Erlich/REEFLINE

Miami es una ciudad llena de arte a simple vista, pero su instalación más reciente y ambiciosa se encuentra bajo sus aguas azul brillante. No necesitas boleto —ni siquiera un barco— para acceder. ReefLine, el parque de esculturas submarinas y arrecife híbrido, acaba de inaugurar su primera fase frente a las calles 4 y 5 en Miami Beach.

A solo 780 pies de la costa, apto para nadar, se encuentra Concrete Coral, la instalación del artista argentino Leandro Erlich. En ella, los famosos embotellamientos de Miami se hunden bajo el mar, convirtiendo una fuente de emisiones en un mensaje creativo sobre el calentamiento global. Concrete Coral está formada por 22 automóviles de grado marino construidos con una mezcla de concreto de pH neutro y bajo carbono, donde se sembrarán miles de corales trasplantados cultivados en el Miami Native Coral Lab, en el vecindario de Allapattah, durante los próximos meses. Así, Concrete Coral funciona como pieza artística y como infraestructura para regenerar vida marina.

La segunda fase llegará en 2026 con “The Miami Reef Star”, de Carlos Betancourt y Alberto Latorre, y “Heart of Okeanos”, de Petroc Sesti. Todas las esculturas se plantarán con tecnología Coral Lok, diseñada para acelerar el crecimiento de nuevos corales y mejorar la salud del ecosistema local.

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Nola Schoder/REEFLINE

Peces nadando alrededor de uno de los vagones de hormigón.

El proyecto, pensado a 10 años y con una inversión de 40 millones de dólares, busca extenderse siete millas a lo largo de la costa de Miami. Su creadora, Ximena Caminos, imagina una fusión entre arte público, ciencia marina y educación oceánica que genere nuevos hábitats mientras abre conversaciones sobre la vulnerabilidad de los ecosistemas de Florida.

Explorar ReefLine no requiere certificación de buceo: las esculturas están a solo 15–20 pies de profundidad, así que los snorkelers pueden llegar sin problema. También existe la opción de hacerlo “con estilo” en paddleboards eléctricos creados por ReefLine en colaboración con BMW y SipaBoards, disponibles durante Art Week. Para quienes prefieren un recorrido guiado, hay excursiones en bote que salen de South Pointe Park y Miami Beach Marina.

Si decides ir por tu cuenta, considera que ReefLine es un sitio de mar abierto fuera de la zona protegida, sin salvavidas. Antes de aventurarte, revisa mareas y condiciones, y nada siempre con una bandera Diver-Down.

Y, por último, un recordatorio clave: usa protector solar apto para arrecifes y nunca toques los corales ni la vida marina. Incluso un roce ligero puede dañar estos ecosistemas frágiles.