
Tengo 35 años y mi idea de una escapada perfecta incluye una sesión de spa y yoga al aire libre. Durante mi último viaje a Tulum, en el Caribe mexicano, me sorprendió que personas mucho más jóvenes, en sus tempranos 20s, también eligieran este plan de viaje.
El itinerario planeado a propósito de la apertura de un nuevo hotel en este destino, incluía noches de fiesta y cócteles, además de la cortesía de un kit “anti resaca”, que, entre otros productos, estaba compuesto por Aspirinas (pastillas para el dolor de cabeza), antiácidos, y electrolitos. Sin embargo, la mayoría de los asistentes optó por disfrutar las amenidades, en lugar de la vida nocturna, y despertarse temprano para salir a correr o en bicicleta y ver el amanecer, en la playa que se encontraba a unos minutos.
Esto no quiere decir que ir de bar hopping esté pasado de moda, más bien opino que hay un momento para cada estilo de viaje y el término “glowcation” está en tendencia, como una opción de vacaciones que se basan en el autocuidado y bienestar. No se trata solamente de agendar un masaje o facial, sino que todo el itinerario está pensado para ofrecer un reset personal, incluyendo la alimentación y el descanso profundo.
Tendencias de viaje 2026: así está cambiando la forma de viajar
En México, hoteles como Palmaïa – The House of AïA ofrecen este concepto de bienestar. Los huéspedes de este resort, ubicado en la selva maya, pueden realizar más de 50 actividades holísticas como meditaciones guiadas en el agua, constelaciones familiares y experiencias artísticas inspiradas en la naturaleza. La gastronomía es otro de sus pilares y por medio del “Nourishing Biome”, su programa de alimentación, ofrecen menús diseñados para propiciar la salud óptima. Una fantasía.

Así que ya sabes, la próxima vez que tu objetivo sea recuperarte de la fatiga digital o de un burnout, puedes convertirte en un glowmad y elegir destinos dentro del país o internacionales que ofrezcan: baños termales, comida ayurvédica, tratamientos dermatológicos y más bienestar.
Por cierto, el que personas más jóvenes prefieran este plan de viaje no debió ser una sorpresa, pues, conforme expertos en hostelería, esta tendencia es impulsada por la Generación Z (los nacidos entre 1997 y 2012).







