8 destinos de Estados Unidos sin coches que debes visitar al menos una vez
Vista panorámica de la isla Mackinac. Crédito:Taylor McIntyre/Travel + Leisure

En un país donde el automóvil suele ser indispensable para desplazarse, todavía existen destinos de Estados Unidos sin coches que demuestran que otra forma de viajar es posible. Sin tráfico, bocinas ni interminables filas de vehículos, estos lugares invitan a recorrer cada rincón a pie, en bicicleta o incluso en carruajes tirados por caballos.

Desde islas frente a las costas de Michigan y Nueva York hasta un pequeño pueblo pesquero en Alaska, estos destinos han limitado o prohibido la circulación de automóviles particulares para preservar su tranquilidad, su entorno natural y su estilo de vida. El resultado es una experiencia mucho más relajada, donde el trayecto se convierte en parte del viaje.

Si buscas una escapada diferente, estos son algunos de los mejores lugares de Estados Unidos para dejar el coche atrás y disfrutar del camino a otro ritmo.

Isla Mackinac, Michigan

Ubicada frente a la costa norte de Michigan, la isla Mackinac lleva más de un siglo libre de automóviles. En lugar del ruido de los motores, aquí predominan los carruajes tirados por caballos, las bicicletas y los paseos a pie.

Durante la visita vale la pena recorrer sus calles históricas, probar su famoso fudge, visitar Fort Holmes —el punto más alto de la isla— o explorar sus senderos rodeados de naturaleza.

Isla Bald Head, Carolina del Norte

Solo es posible llegar a Bald Head Island en un ferry de aproximadamente 20 minutos o mediante una embarcación privada. La isla abarca cerca de 12,000 acres, gran parte de ellos ocupados por playas, marismas y bosques protegidos.

Aquí los coches están prohibidos, por lo que el transporte se realiza principalmente en carritos de golf y bicicletas. Incluso, cada 4 de julio se celebra un tradicional desfile de carritos de golf que ya forma parte de la identidad de la isla.

Fire Island, Nueva York

Ubicada entre la ciudad de Nueva York y los Hamptons, Fire Island no cuenta con carreteras convencionales. Salvo algunos vehículos autorizados para servicios de emergencia y mantenimiento, los desplazamientos se realizan por pasarelas de madera que conectan las distintas comunidades.

Además de sus extensas playas, aquí se encuentra el faro más alto de Long Island y una importante población de ciervos de cola blanca. Fire Island también es uno de los destinos LGBTQIA+ más emblemáticos de la costa este durante el verano.

Isla Monhegan, Maine

Frente a la costa de Maine se encuentra Monhegan, una pequeña isla donde únicamente circulan algunos camiones y carritos de golf destinados a negocios locales. Los visitantes dejan sus vehículos en el continente antes de abordar el ferry.

Una vez en la isla, el plan consiste en recorrer sus senderos, disfrutar de un tradicional rollo de langosta o unas almejas al vapor y acompañar la comida con una cerveza artesanal elaborada en el lugar.

Little St. Simons Island, Georgia

Esta isla barrera, situada frente a la costa de Georgia en el delta del río Altamaha, alberga más de 4,450 hectáreas de naturaleza prácticamente intacta.

Solo se puede acceder en barco y ofrece excursiones guiadas por naturalistas, además de la posibilidad de hospedarse en el exclusivo eco-lodge The Lodge at Little St. Simons Island, donde los huéspedes pueden recorrer senderos, observar fauna silvestre y disfrutar de una cocina elaborada con productos cultivados en la propia isla.

Isla Dewees, Carolina del Sur

A pocos kilómetros de Charleston, Dewees Island es una comunidad privada de aproximadamente 485 hectáreas donde no existen restaurantes, tiendas ni vehículos de gasolina.

Sus cerca de 70 residencias están conectadas por senderos en los que únicamente circulan carritos de golf eléctricos. Los residentes y sus invitados disfrutan de actividades como kayak, pesca, tenis y largas jornadas en la playa rodeados de naturaleza.

Halibut Cove, Alaska

Con apenas unos 90 habitantes permanentes, Halibut Cove es uno de los pueblos más remotos y pintorescos de Alaska.

Solo se puede llegar en ferry y no existen carreteras que lo conecten con otras localidades. Este pequeño enclave reúne artistas, artesanos y pescadores comerciales, además de contar con albergues de naturaleza, cabañas y casas de huéspedes desde donde es posible explorar el impresionante paisaje costero.

Isla Tangier, Virginia

Ubicada en la bahía de Chesapeake, Tangier Island únicamente es accesible en ferry, barco o avioneta.

Sus estrechos caminos hacen que la bicicleta, los carritos de golf y los recorridos a pie sean los medios de transporte más comunes. La isla también es famosa por sus cangrejos azules y por ser considerada la capital estadounidense del cangrejo de caparazón blando.

Durante la visita es posible recorrer el Museo de Historia de Tangier, practicar kayak, degustar mariscos frescos o simplemente disfrutar del ritmo pausado que caracteriza a este singular destino.