
La Vuelta a España, que comenzará el 22 de agosto, no solo atravesará carreteras del país. Su recorrido es un verdadero mapa turístico del territorio español con muchos parajes y monumentos que merece la pena visitar. Este año llevará al pelotón desde Mónaco hasta Granada, con un recorrido especialmente concentrado en el Mediterráneo y Andalucía. La carrera atravesará lugares tan conocidos como Cartagena, Córdoba o Sevilla, pero también pueblos y paisajes menos conocidos en el ámbito turístico.
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A continuación, algunos lugares que merece la pena marcar en el mapa de la edición de este verano: perfecto para quienes quieran seguir la competición y aprovechar el viaje para conocer sus alrededores.
Falset: vino y paisaje del Priorat
Cuándo pasa La Vuelta: 26 de agosto, durante la 5.ª etapa, entre Falset y Roquetes.
La carrera arrancará en Falset, capital del Priorat, una localidad rodeada de montañas como la Roca Roja, el Morral y la sierra de Llaberia. Es un buen punto de partida para adentrarse en uno de los grandes territorios vinícolas de Cataluña. Uno de sus edificios más interesantes es la bodega modernista de Falset-Marçà, construida en 1919 por Cèsar Martinell, discípulo de Gaudí. La visita permite conocer la arquitectura y la tradición vitivinícola del Priorat.
Qué comer: vinos de las DOQ Priorat y DO Montsant, avellanas, almendras, embutidos, aceite y las tradicionales coques. Entre los productos locales también aparecen los castellets de Falset, unas pastas elaboradas con avellana.
El Delta del Ebro: arroz, humedales y pueblos marineros

Cuándo pasa La Vuelta: 26 de agosto, en la 5.ª etapa.
También en la quinta etapa, se trata de uno de los tramos más interesantes para quienes buscan paisajes diferentes. El pelotón pasará por Deltebre, Sant Jaume d’Enveja y Amposta antes de dirigirse hacia Tortosa y Roquetes. El recorrido oficial sitúa el paso por Deltebre en torno al kilómetro 70 de la etapa y por Amposta alrededor del 84. El gran atractivo es el Delta del Ebro, con sus arrozales, lagunas y extensiones de humedales. Es un territorio especialmente interesante para observar aves y recorrer en bicicleta o a pie.
Qué comer: arroz del Delta, arroz de ribera, anguila, ostras, baldana de arroz, cabrito y clotxa. La gastronomía local está profundamente vinculada al río, los arrozales y las aguas del delta.
Cabanes: un arco romano entre marismas
Cuándo pasa La Vuelta: 27 de agosto, en la 6.ª etapa, Alcossebre-Castelló.
Cabanes es precisamente uno de esos lugares que pueden pasar desapercibidos frente a destinos más famosos de la costa de Castellón. Sin embargo, conserva un arco romano del siglo II y las ruinas del castillo de Miravet. A pocos kilómetros aparece además el Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca, un importante humedal mediterráneo incluido en el Convenio Ramsar. Sus marismas albergan aves como la canastera y el aguilucho cenizo.
Qué comer: la cocina castellonense tiene en los arroces y la paella algunos de sus grandes protagonistas, junto a productos de la huerta y cítricos.
El Bartolo y el Desierto de las Palmas

Cuándo pasa La Vuelta: 27 de agosto, también en la 6.ª etapa.
La etapa que une Alcossebre con Castelló ofrece uno de los escenarios más espectaculares del recorrido. Después de atravesar Benicàssim, los ciclistas subirán por el Desierto de las Palmas y afrontarán posteriormente El Bartolo, puerto de primera categoría situado a 697 metros de altitud. La Vuelta prevé el paso por Benicàssim alrededor de las 16:25-16:45 y por El Bartolo aproximadamente entre las 16:57 y las 17:20, según la velocidad del pelotón. El Parque Natural del Desierto de las Palmas (no es un desierto de los de arena, sino una zona boscosa típica de la zona) combina montaña mediterránea, bosques y panorámicas sobre la costa. Es una alternativa muy diferente a la imagen de sol y playa asociada a Castellón.
Qué comer: arroces y paellas, además de productos mediterráneos y cítricos de la provincia.
Alcaraz: una joya renacentista en la Sierra de Alcaraz
Cuándo pasa La Vuelta: 1 de septiembre, salida de la 10.ª etapa, hacia Elche de la Sierra.
Aquí merece la pena llegar antes de que comience la competición. Alcaraz conserva uno de los conjuntos renacentistas más interesantes de Castilla-La Mancha. Su Plaza Mayor está flanqueada por la Torre de El Tardón y la Torre de la Trinidad, además de la Lonja del Corregidor. En la parte alta quedan restos del castillo del siglo XIII. La etapa recorrerá además la Sierra de Alcaraz y la Sierra del Segura, en una jornada de 184,5 kilómetros y casi 3.000 metros de desnivel acumulado.
Qué comer: es una buena ocasión para probar productos manchegos como quesos, embutidos, gazpachos y platos de caza, acompañados por vinos de Castilla-La Mancha.
Elche de la Sierra: la puerta a la Sierra del Segura

Cuándo pasa La Vuelta: 1 de septiembre, meta de la 10.ª etapa.
El destino final de esta jornada es menos evidente que muchas de las grandes ciudades de la Vuelta. Elche de la Sierra se encuentra en un entorno montañoso que permite combinar la carrera con rutas por la Sierra del Segura. La localidad es conocida especialmente por sus alfombras de serrín, una tradición que nació en 1964 y que se ha convertido en Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Qué comer: la cocina serrana permite descubrir gazpachos manchegos, embutidos, quesos y platos de caza, además de dulces tradicionales.
Cartagena: tres mil años mirando al Mediterráneo
Cuándo pasa La Vuelta: 2 de septiembre, salida de la 11.ª etapa hacia Lorca.
Cartagena es uno de los puntos más evidentes del recorrido, pero resulta difícil dejarla fuera por su extraordinaria concentración patrimonial. Su pasado púnico y romano se descubre en lugares como el Teatro Romano, mientras que el casco histórico conserva también una notable arquitectura modernista. El puerto y el Museo Nacional de Arqueología Subacuática completan la visita.
Qué comer: el plato más característico es el caldero, un arroz marinero tradicional elaborado con pescado, además de salazones y el café asiático.
Lorca: la ciudad del castillo y los bordados

Cuándo pasa La Vuelta: 2 de septiembre, meta de la 11.ª etapa.
La llegada de la carrera será una buena excusa para conocer una ciudad que a menudo queda eclipsada por Murcia o Cartagena. Su gran símbolo es la Fortaleza del Sol, mientras que el centro histórico reúne palacios renacentistas e iglesias barrocas. Lorca destaca además por sus bordados de Semana Santa, declarados de Interés Turístico Internacional.
Qué comer: los crespillos lorquinos, las migas ruleras y el cordero a la brasa son algunas de las especialidades que recomienda la propia Región de Murcia.
Calar Alto: ciclismo bajo uno de los mejores cielos de Europa
Cuándo pasa La Vuelta: 3 de septiembre, final de la 12.ª etapa, Vera-Calar Alto.
El final en Calar Alto ofrece uno de los escenarios menos convencionales de esta edición. Más allá del desafío deportivo, la montaña almeriense es conocida por albergar el Observatorio de Calar Alto, situado a 2.168 metros de altitud y equipado con importantes telescopios astronómicos. El entorno pertenece a una de las zonas más áridas de Europa y ofrece paisajes de montaña que contrastan con el litoral almeriense.
Qué comer: en la provincia conviven productos del mar y de la huerta, con especial protagonismo del pimiento y el pimentón.
Almuñécar: la Costa Tropical que mira a la montaña

Cuándo pasa La Vuelta: 4 de septiembre, salida de la 13.ª etapa hacia Loja.
Almuñécar combina patrimonio y paisaje mediterráneo. La antigua Sexi fenicia conserva el Castillo de San Miguel y la Cueva de los Siete Palacios, mientras que su litoral ofrece calas y fondos marinos. Su situación entre el Mediterráneo y las montañas de Granada permite además acercarse a las Alpujarras o a Sierra Nevada.
Qué comer: pescado y marisco, arroz a banda, pescado frito, espetos de sardinas y cazuela de pescados. Entre las especialidades dulces destaca la cazuela mohína, de origen árabe.
Loja: una parada inesperada en Granada
Cuándo pasa La Vuelta: 4 de septiembre, meta de la 13.ª etapa.
La llegada a Loja ofrece una oportunidad para descubrir una localidad granadina mucho menos frecuentada que la capital. Su patrimonio incluye la Alcazaba, la iglesia Mayor de la Encarnación y la Fuente de los 25 Caños. Fuera del núcleo urbano, el yacimiento de Sierra Martilla conserva una necrópolis megalítica y un poblado de la misma época. Los alrededores son también apropiados para cicloturismo, espeleología y parapente.
Qué comer: la cocina de la comarca granadina combina productos de la huerta, carnes y elaboraciones tradicionales andaluzas; aquí también merece la pena buscar los productos vinculados al aceite de oliva y los vinos de la provincia.
La Calahorra: un castillo renacentista en el altiplano

Cuándo pasa La Vuelta: 12 de septiembre, salida de la 20.ª etapa hacia el Collado del Alguacil.
Es probablemente uno de los lugares más singulares de todo el recorrido. La pequeña localidad de La Calahorra, en Granada, está dominada por un espectacular castillo construido en 1509, considerado una de las primeras grandes obras del Renacimiento italiano en España. El edificio, declarado Monumento Nacional, conserva incluso sus antiguos calabozos. Desde aquí comienza una de las etapas de montaña más exigentes de la Vuelta, rumbo al Collado del Alguacil.
Qué comer: es territorio de cocina de montaña, con productos del altiplano granadino, embutidos, carnes y platos de cuchara.
La Rábida: el lugar desde donde comenzó un viaje histórico
Cuándo pasa La Vuelta: 8 de septiembre, llegada de la 16.ª etapa.
El pelotón terminará esta jornada en La Rábida, en Palos de la Frontera, un enclave directamente relacionado con la historia del Descubrimiento de América. Allí se encuentra el monasterio de Santa María de La Rábida, donde estuvo Cristóbal Colón, además de los lugares colombinos y el río Tinto. Palos conserva también la iglesia de San Jorge y la Fontanilla, fuente mudéjar donde se aprovisionaron de agua las expediciones de 1492.
Qué comer: la gastronomía onubense combina pescado y marisco con productos de la sierra, especialmente el jamón ibérico. Los vinos del Condado de Huelva completan la propuesta gastronómica de la provincia.
Jerez: vino, tabancos y campiña

Cuándo pasa La Vuelta: 10 de septiembre, en la 18.ª etapa, contrarreloj entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera.
La etapa tendrá 32,5 kilómetros y atravesará también las zonas rurales de El Portal, Lomopardo y Estella del Marqués, antes de alcanzar Jerez. Es especialmente interesante este año porque ostenta el título de Capital Española de la Gastronomía. Sus bodegas y tabancos forman parte inseparable de la identidad local, y una ruta por estos últimos permite conocer los vinos de Jerez mientras se recorren algunos de los rincones históricos de la ciudad.
Qué comer: berza jerezana, ajo caliente y platos tradicionales acompañados por fino, amontillado u oloroso.
Estepona: más allá de la Costa del Sol
Cuándo pasa La Vuelta: 11 de septiembre, llegada de la 19.ª etapa en Peñas Blancas, Estepona.
La etapa terminará en las montañas que dominan Estepona, lo que permite combinar el espectáculo ciclista con una visita a un municipio que conserva mucho más que sus playas. El casco histórico mantiene sus casas blancas y calles decoradas con flores, mientras que la ciudad cuenta con rutas de murales y esculturas. Para los amantes de la naturaleza, Sierra Bermeja ofrece vistas desde el Pico de los Reales sobre la Costa del Sol y el Estrecho.
Qué comer: pescado a la sal, fritura malagueña y, sobre todo, espetos de sardinas, uno de los clásicos de la cocina de la costa malagueña.







