
Siempre apetece alargar un poco el verano y disfrutar del buen tiempo de septiembre con la ventaja de los espacios menos aglomerados. El calor aguanta pero las noches dan más tregua y es un buen momento para organizar escapadas de fin de semana mucho más tranquilas que las de julio y agosto. De la costa mediterránea a los paisajes de montaña, estas cinco propuestas permiten prolongar el verano en lugares menos evidentes.
¿Vacaciones en septiembre? Estos 5 destinos son aún mejores cuando termina el verano
Els Poblets, Alicante: el Mediterráneo que se descubre despacio
Situado entre Dénia y El Verger, Els Poblets es una alternativa tranquila para seguir visitando las playas sin caer en uno de los grandes destinos turísticos de la Costa Blanca. Es el lugar ideal para darse un último baño veraniego y dar una vuelta por sus agradables paseos marítimos. Els Poblets está en la comarca de la Marina Alta, una región con buenas opciones gastronómicas como los arroces y sus famosas gambas blancas.
Enciña da Lastra, Ourense: una Galicia diferente

El Parque Natural de Enciña da Lastra es una de las grandes sorpresas de Galicia. Situado al noreste de la provincia de Ourense, está formado por un paisaje mediterráneo de roca caliza y encimas, muy especial en la húmeda zona norte de la Península Ibérica. Parajes como el mirador de Cobas, la centenaria encina Aciñeira de Covas y los pequeños pueblos de Vilardesilva y Pardollán son visitas muy recomendables que se puede hacer en un fin de semana sin prisas. Los amantes del vino pueden acercarse a Valdeorras, tierra del Godello, donde algunas bodegas usan las cuevas naturales para elaborar sus vinos.
Sobrón, Álava: aventura junto al Ebro

Si buscas un fin de semana de turismo activo, Sobrón, a orillas del Ebro, es una opción muy interesante. Su entorno es fantástico para practicar kayak, paddle surf y otras actividades acuáticas. Sus laderas también cuentan con vías ferratas, una propuesta más exigente pero muy buscada para disfrutar de las vistas. La escapada puede ampliarse con visitas al Valle Salado de Añana o al Parque Natural de Valderejo, zonas naturales en las que practicar senderismo.
Somontano, Huesca: el verano entre viñedos
Septiembre es el mes de la vendimia, por lo que pocas escapadas resultan tan apropiadas como una visita a Somontano. La comarca tiene varios pueblos medievales que merecen un paseo, además de paisajes de montaña y enoturismo. La gran referencia de la zona es Alquézar. Destaca por su bello casco histórico, la colegiata de Santa María la Mayor y las impresionantes pasarelas sobre el río Vero. Los amantes del vino deberían guardar un rato para visitar algunas de las bodegas de la Ruta de Vino Somontano. Además, la Sierra de Guara añade la posibilidad de practicar senderismo o actividades de aventura por cañones y barrancos.
Sierra de Francia, Salamanca: pueblos, naturaleza y vino
Situada al sur de Salamanca, la Sierra de Francia es otro destino recomendado para los amantes del vino. La Ruta del Vino de la Sierra de Francia atraviesa el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia y la Reserva de la Biosfera Sierras de Béjar y Francia, por lo que el itinerario combina el turismo enológico con la gastronomía y la naturaleza castellana. La suavidad de las temperaturas de septiembre permite recorrer los bancales de viñedos, muchos de variedades autóctonas como la Rufete.







