¿Por qué volvemos cansados después de las vacaciones?
istock/lechatnoir

Si vives en México, seguramente has escuchado la frase “necesito vacaciones de las vacaciones”. Aunque suene contradictorio, conforme especialistas de Sha —el hotel dedicado al bienestar en la Riviera Maya— la explicación de “por qué volvemos cansados después de las vacaciones” puede estar menos en la falta de motivación y más en la fisiología. 

Durante los periodos vacacionales es común modificar horarios de sueño, alimentación y ejercicio, viajar a través de diferentes zonas horarias, aumentar el consumo de alcohol o simplemente cambiar la exposición habitual a la luz. Al regresar, el organismo necesita readaptarse y recuperar sus ritmos circadianos y metabólicos. 

Con esta visión, SHA comparte cinco claves para facilitar la transición de regreso a la rutina:

1. Recuperar el sueño antes de recuperar la productividad 

El sueño es uno de los principales reguladores de la memoria, la función cognitiva, el metabolismo, la inmunidad y la recuperación física. Por ello, intentar recuperar inmediatamente la productividad sin haber restablecido primero un descanso adecuado puede jugar en contra del rendimiento. La estrategia más efectiva es recuperar progresivamente horarios regulares y mantener suficiente tiempo de sueño durante varios días o semanas. 

2. No confundir cansancio con falta de energía: recuperar el equilibrio metabólico 

Las vacaciones no siempre equivalen a recuperación. Al volver, la alimentación puede convertirse en una herramienta para estabilizar los niveles de energía. Priorizar alimentos poco procesados, suficiente proteína, fibra, grasas saludables y carbohidratos de buena calidad contribuye a evitar grandes fluctuaciones de glucosa y favorece una energía más estable durante el día.

3. Retomar el movimiento, pero de forma inteligente 

Después de un periodo de menor actividad, volver directamente a entrenamientos de alta intensidad no necesariamente es la mejor forma de recuperar el rendimiento. Retomar progresivamente el ejercicio de fuerza y cardiovascular permite que el organismo vuelva a adaptarse al esfuerzo, mientras que el movimiento contribuye también a la función cognitiva, el estado de ánimo y la regulación del estrés. 

mujeres-haciendo-pilates-1000x617 - ¿Por qué volvemos cansados después de las vacaciones?

4. Incorporar recuperación a la agenda, no esperar a necesitarla 

En un entorno profesional donde cada minuto suele estar ocupado, hacer una pausa puede parecer improductivo. Sin embargo, la recuperación también es parte del rendimiento. Exponerse a luz natural por la mañana, realizar pausas durante la jornada y establecer momentos reales de desconexión son hábitos sencillos que pueden favorecer la regulación del ritmo circadiano y ayudar a gestionar la carga física y mental del día. La diferencia está en dejar de considerar la recuperación como algo que sucede únicamente después del trabajo o durante las vacaciones y convertirla en una parte habitual de la rutina. 

5. Cambiar la pregunta: de “¿cómo puedo hacer más?” a “¿cómo puedo mantener mi mejor versión?” 

El regreso a la rutina puede convertirse en el momento ideal para construir hábitos que sean sostenibles más allá de las primeras semanas. Dormir consistentemente, mantener una alimentación equilibrada, realizar ejercicio de fuerza y cardiovascular, exponerse a luz natural por la mañana y reservar espacios de recuperación son acciones aparentemente sencillas, pero que adquieren mayor valor cuando se mantienen de forma constante.