Charleston es una gran ciudad para los amantes del vino, aunque pocos lo sepan: 7 lugares recomendados por un editor de Food & Wine
Mujer bebiendo una copa de vino blanco. iStock/frantic00

Seré el primero en admitirlo: Charleston no es precisamente un destino conocido por su selección de vinos. Barbacoa, queso pimento, camarones con sémola de maíz, una extraordinaria hospitalidad sureña y muchos cocteles, sí; ¿pero vino? Como editor ejecutivo de vinos de Food & Wine (en Estados Unidos), y después de visitar esta pequeña ciudad a orillas del Atlántico durante más de una década, estoy aquí para decirles que Charleston también es una gran ciudad para los amantes del vino.

Graft Wine Shop and Bar

Desde hace poco más de ocho años, sus propietarios, Femi Oyediran y Miles White, se han dedicado a seleccionar una extraordinaria colección de botellas poco convencionales en Graft Wine Shop and Bar. Siéntate en la barra y déjate guiar por alguno de los integrantes de su equipo, todos sumamente conocedores del tema (en especial Kirsten Bhattacharya, directora de operaciones, si está por ahí). Siempre te recomendarán algo inesperado, como una copa fresca y crujiente de Ronchi di Cialla Friulano 2025, que marida a la perfección con el platillo del menú llamado, sencillamente, «Las mejores papas fritas de la historia, amigo». Y, ¿adivina qué? Realmente lo son.

Tippling House

En el acogedor Tippling House, ubicado en pleno centro, Matthew Conway, copropietario del establecimiento, elabora una «lista del día» que cambia constantemente e incluye botellas y medias botellas, una opción que no todos los bares de vinos ofrecen. También puedes explorar su lista de botellas de colección privada, repleta de etiquetas difíciles de encontrar, como el sublime vino blanco Les Oliviers Saint-Joseph, de Pierre Gonon, o rarezas como un Cabernet Sauvignon Martha’s Vineyard 1986 de Heitz Cellar (si quieres darte un lujo, cuesta alrededor de 500 dólares por botella).

Sin embargo, el verdadero secreto de este lugar podría ser Micah Pearson, un joven chef con un talento extraordinario. No te pierdas su cocina.

Sorelle + F.I.G.

No es ningún secreto que Charleston es una gran ciudad para comer, y muchos de sus mejores restaurantes también cuentan con impresionantes cartas de vinos. En Sorelle, sus creativos y deliciosos platillos italianos se complementan con una magnífica selección de vinos de Italia. Pídele recomendaciones a Angel Prado, sommelier en jefe, porque nunca te llevará por mal camino.

También destaca la carta de vinos de F.I.G., el querido restaurante del chef Mike Lata, supervisada por Morgan Calcote, director de vinos y gerente general. ¿Mi combinación favorita? Los ravioles de cangrejo azul con pomodoro fresco, bottarga y chile, acompañados de una brillante botella de Chasselas Doré de Eyrie Vineyards, una bodega de Oregón.

Monarch Wine Merchants

Por supuesto, Charleston tiene mucho más que ofrecer en materia de vinos. Si buscas el regalo perfecto para tus anfitriones o una botella para disfrutar antes de dormir en tu habitación de hotel, mi elección sería Monarch Wine Merchants, una tienda con especial predilección por los vinos naturales.

Este excelente establecimiento también cuenta con su propio club, llamado CSA. Cada mes, el equipo selecciona tres botellas temáticas, elegidas en función de su procedencia geográfica, su cultura o los métodos técnicos empleados en su elaboración.

Leon’s Oyster Shop

Este otoño, sin embargo, visitaré mi lugar favorito para empezar la celebración antes del Food & Wine Classic en Charleston, y resulta ser el más sencillo de todos. Leon’s Oyster Shop, en King Street, es el sitio perfecto para reunirse con amigos, comer ostras y pollo frito, y beber champaña de su selección de pequeños productores de Champagne.

Muchas ostras. Mucha miel picante sobre ese pollo frito. Y mucha champaña. Como señala su carta de vinos desde el principio: «La combinación de pollo frito y champaña es una de las mejores del mundo».

¿Lo ves? Los habitantes de Charleston saben una que otra cosa sobre vinos, de eso no cabe duda.