
na copa de vino durante la cena, un coctel junto a la piscina o una cerveza después de caminar durante horas por una ciudad nueva. Durante mucho tiempo, viajar y beber alcohol parecían ir inevitablemente de la mano.
Pero ¿qué pasa cuando quitamos la copa de las vacaciones?
El dry travel, también conocido como dry tripping, propone viajar sin beber alcohol o reducir su consumo y hacer que las vacaciones giren alrededor de otras experiencias. Y no, eso no significa necesariamente renunciar al alcohol para siempre.
¿Qué es el dry travel?
El término ganó visibilidad cuando Hotels.com lo incluyó entre las tendencias de viaje de su reporte Unpack ’24, elaborado por Expedia Group a partir de datos propios y una encuesta global realizada a 20,000 viajeros de 14 países.
Más de 40% de los encuestados dijo que probablemente reservaría un viaje tipo detox, mientras que aproximadamente la mitad mostró interés en hoteles donde fuera fácil encontrar bebidas sin alcohol. Uno de cada cuatro señaló además que su principal razón para beber menos durante las vacaciones era mantener el control y sentirse mejor física y emocionalmente.
El dry travel no tiene que significar unas vacaciones completamente sobrias. También puede ser elegir un coctel zero-proof durante la cena o simplemente hacer que beber deje de ser el centro del viaje.
Los hoteles también se adaptan
La industria de la hospitalidad comenzó a responder a ese interés.
Hotels.com identificó desde hoteles que incorporaban opciones sin alcohol en sus minibares hasta experiencias dedicadas a preparar mocktails. Entre los ejemplos incluidos en su reporte estaban Rosewood Phuket, con talleres de coctelería sin alcohol; The Merrion Hotel, en Irlanda, con su propia alternativa de gin sin alcohol; y Wynn Las Vegas, con un programa de coctelería zero-proof.
Hyatt también presentó en 2021 Zero Proof, Zero Judgment, un programa creado para incorporar bebidas sin alcohol más elaboradas en diferentes hoteles de Estados Unidos de marcas como Andaz, Alila, Hyatt Centric y Thompson Hotels.
La idea es sencilla: no beber alcohol tampoco debería significar conformarse con agua o refresco mientras los demás exploran una carta completa de coctelería.
Un viaje que puede empezar más temprano
Pero el dry travel va más allá de cambiar lo que hay dentro de la copa. Cuando beber deja de ocupar una parte importante de las vacaciones, el itinerario también puede cambiar. Las mañanas recuperan protagonismo y planes como senderismo, yoga, ciclismo, visitar un mercado o simplemente salir temprano a descubrir una ciudad pueden ganar espacio.
Eso tampoco significa que todos los viajes sin alcohol tengan que convertirse en retiros de bienestar. Pueden seguir existiendo cenas largas, conciertos, piscinas, bares y noches que terminan tarde. La diferencia es que el alcohol deja de ser un requisito para disfrutarlos.
Y quizá ahí esté buena parte del atractivo de esta forma de viajar. Cuando tenemos pocos días para descubrir un destino, reducir o eliminar el alcohol puede significar simplemente tener más energía para aprovecharlos.
Porque unas vacaciones pueden seguir teniendo música, cenas, piscinas, brindis y noches que se alargan mucho más de lo planeado. Solo que esta vez, la mañana siguiente también puede formar parte del viajey lo mejor de todo puedes evitarte una gran resaca .







