Una isla casi deshabitada esconde uno de los jardines marinos más hermosos del Caribe
mpresionante vida marina en los arrecifes que rodean la isla Buck. Crédito:Vlad Ispas/Adobe Stock

A primera vista, Buck Island puede parecer una pequeña y pintoresca franja de tierra con forma de punta de flecha, ubicada a poco menos de tres kilómetros de la costa noreste de St. Croix, en las Islas Vírgenes de Estados Unidos. Sin embargo, esta isla deshabitada de unas 71 hectáreas representa apenas una pequeña parte de un monumento nacional que abarca más de 7,600 hectáreas. Casi toda esa superficie se encuentra bajo el agua.

El gran atractivo del lugar es un arrecife de coral cuerno de alce que se extiende por casi dos tercios de la costa y alberga más de 250 especies de peces, además de tortugas marinas, rayas sureñas y tiburones de arrecife.

Su extraordinaria biodiversidad llevó al presidente John F. Kennedy a establecer el Monumento Nacional Arrecife de Buck Island en 1961, al que describió como “uno de los jardines marinos más hermosos del mar Caribe”.

El área protegida fue ampliada significativamente en 2001 y hoy permite a los visitantes descubrir uno de los ecosistemas marinos más interesantes de la región.

Un sendero para practicar snorkel bajo el agua

Una de las experiencias más especiales de Buck Island es recorrer un sendero submarino señalizado dentro de una laguna poco profunda en el extremo este de la isla.

La ruta atraviesa formaciones de coral y pequeñas grutas, mientras varias placas sumergidas permiten identificar los principales puntos de interés.

Como la profundidad dentro de la laguna rara vez supera los 3.6 metros, el recorrido resulta accesible incluso para muchas personas que practican snorkel por primera vez.

Aunque seguir un sendero puede parecer más estructurado que una excursión tradicional de snorkel, el recorrido permite observar de cerca la biodiversidad del arrecife.

Entre los peces que habitan estas aguas se encuentran los llamativos peces cirujano azules, peces loro y peces ángel reina. También es posible encontrar langostas espinosas escondidas bajo los arrecifes, además de rayas sureñas y tiburones de arrecife desplazándose por el agua.

Un ecosistema protegido

El estatus de protección de Buck Island ha sido fundamental para conservar su biodiversidad. La pesca está prohibida dentro del monumento nacional, así como la extracción de plantas, animales, conchas, corales y artefactos. Las embarcaciones, por su parte, deben utilizar únicamente las zonas de fondeo o los amarres designados para evitar daños en los arrecifes.

Las tortugas marinas se encuentran entre los habitantes más protegidos de la isla. Las tortugas verdes se alimentan en los lechos de pastos marinos, mientras que las carey utilizan sus picos para extraer esponjas de las grietas del arrecife.

Las tortugas carey, verdes y laúd también utilizan las playas de la isla para anidar, aunque los visitantes tienen mayores probabilidades de encontrarlas mientras nadan o practican snorkel.

Mejor época para visitar Buck Island

El monumento nacional permanece abierto durante todo el año y cada temporada presenta condiciones diferentes. Entre diciembre y marzo, el clima suele ser más fresco y seco, aunque los fuertes vientos que se presentan durante esta época pueden dificultar tanto la travesía hasta la isla como la práctica de snorkel.

De abril a junio, las precipitaciones suelen ser menores. La temporada de huracanes del Atlántico se extiende de junio a noviembre, con su periodo de mayor actividad generalmente entre agosto y octubre, algo que conviene considerar al planear el viaje.

Cómo visitar Buck Island

A menos que cuentes con una embarcación propia y los permisos correspondientes, para conocer Buck Island es necesario reservar una excursión con alguno de los operadores autorizados por el Servicio de Parques Nacionales.

Los recorridos parten desde Christiansted o Green Cay Marina y el trayecto hasta la isla puede durar entre 40 y 90 minutos, dependiendo del tipo de embarcación y de las condiciones meteorológicas.

Las excursiones de medio día suelen incluir el recorrido por el sendero submarino y una parada en Turtle Beach.

Quienes elijan una experiencia de día completo también pueden tener la oportunidad de realizar una caminata hasta la parte más alta de la isla para contemplar el paisaje desde otra perspectiva.

Con arrecifes de coral, cientos de especies de peces, tortugas marinas y un sendero que literalmente continúa bajo el agua, Buck Island demuestra que algunos de los paisajes más espectaculares del Caribe no se encuentran sobre la superficie, sino debajo de ella.