Pócimas y conjuros en la Semana de la Brujería de Bargota en Navarra
Ayuntamiento de Bargota.

Pócimas humeantes, conjuros pronunciados al caer la noche, akelarres, personajes vestidos como en el siglo XVI y calles convertidas en un gran escenario medieval. Cada verano, un pequeño pueblo de Navarra revive algunas de las leyendas más fascinantes de su pasado durante la Semana de la Brujería de Bargota, una de las fiestas temáticas más singulares de España.

La semana propone un viaje por la historia y las supersticiones que marcaron durante siglos la vida en el antiguo Reino de Navarra. La región está relacionada con algunos de los episodios de brujería más conocidos en toda Europa. De hecho, una de las efemérides más destacadas en este sentido es el famoso proceso de las brujas de Zugarramurdi, que tuvo lugar en 1610.

La fiesta se organiza cada mes de julio y atrae a numerosos visitantes. Los teatros callejeros, las ferias de artesanía y los espectáculos pirotécnicos llenan de ambiente las calles de Bargota y hacen las delicias de los iniciados en el mundo de las brujas.

Bargota, el pueblo del brujo Johanes

Situado en la comarca de Tierra Estella, a apenas siete kilómetros de Viana, Bargota ha construido buena parte de su identidad alrededor de una figura legendaria: Johanes, conocido popularmente como el Brujo de Bargota. Según la tradición oral, este personaje del siglo XVI poseía poderes sobrenaturales que le permitían volar, hacerse invisible o trasladarse de un lugar a otro en apenas unos instantes. Aunque la realidad histórica y la leyenda se mezclan desde hace siglos, Johanes continúa siendo el gran protagonista de la fiesta y el hilo conductor de la mayor parte de las actividades.

En la Semana de la Brujería, las calles de Bargota se transforman para asemejarse a las que transitó el brujo Johanes. Estandartes, antiguos aperos de labranza, escobas, carros y mobiliario de época recrean el ambiente de una villa Navarra del siglo XVI. Grupos de teatro como el Garañango animan la ambientación con vestidos históricos e indumentarias de brujería. De alguna forma, Bargota se convierte en un gran escenario al aire libre.

Akelarres, pócimas y espectáculos de fuego

Entre las actividades de la semana destaca la representación de la vida Johanes, acompañada por pasacalles que recorren el casco urbano. En ellos, los participantes relatan antiguas leyendas del pueblo, habitualmente acompañadas de música. La brujería, en este sentido, se toma más como una fiesta que como algo subversivo y perseguido.

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Al caer la noche, los espectáculos de fuegos artificiales y la recreación de akelarres transforman aún más el aspecto de las calles de Bargota. La Sorgingaua o «noche de brujas» es el plato fuerte de la semana. Al caer la noche, las hechiceras visitan el pueblo con brebajes, pócimas, antorchas y música medieval, generando un ambiente realmente llamativo.

Un mercado mágico

Durante el fin de semana se instala el Mercado de la Brujería, uno de los grandes atractivos de la semana. Muchos de sus puestos de artesanía están dedicados a plantas medicinales, ungüentos tradicionales y amuletos. Las brujas del siglo XVI se sentirían representadas con muchos de los objetos a la venta, inspirados en el imaginario mágico de Navarra.

Además, se organizan talleres infantiles y de demostración de oficios antiguos. Las compañías de animación también participan de estos eventos con sus trajes y caracterizadas como personajes de la época: desde jueces de la antigua Inquisición hasta matasanos, pasando por venteras y aprendices de bruja.

La gastronomía también participa de la fiesta

Estando en Navarra, la gastronomía no podía faltar como parte fundamental de la Semana de la Brujería. Habitualmente, se celebran degustaciones de migas y sopas de ajo. Además, en el Mercado hay espacio para la gran calidad de los productos de la región.

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Otro de los eventos festivos destacados son las cenas temáticas. Pasa asistir, hay que ir ataviado con indumentaria inspirada en la época del brujo Johanes. También se organizan visitas a las antiguas bodegas de la zona y actividades sobre medicina tradicional y remedios hechos con plantas medicinales, estrechamente relacionados con la gastronomía de la zona.