
La vertiente occidental de La Palma, una de las islas más verdes de Canarias, se encuentra Tijarafe, una localidad que conserva una de las tradiciones más singulares del archipiélago. Cada septiembre, con motivo de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Candelaria, llega la Danza del Diablo, una tradición en la que la pólvora, la música y el fuego se convierten en las protagonistas.
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Tijarafe, un pueblito entre barrancos y el Atlántico

Tijarafe está algo alejado de los grandes núcleos turísticos de la isla de La Palma. Su territorio mezcla paisajes agrícolas, acantilados frente al océano y caminos que se asoman al agua marina. El lugar más pintoresco del pueblo es el Porís de la Candelaria, un pequeño enclave pesquero situado dentro de una cuenta natural junto al Atlántico. Tiene un acceso complicado, por una carretera sinuosa que desciente por el barranco y conduce hasta un conjunto de pequeñas casa construidas alrededor de la cavidad.
¿Qué es la Danza del Diablo?
La celebración consiste en la aparición de una enorme figura del Diablo construida alrededor de un armazón que lleva una persona en su interior. El pintoresco disfraz está cargado de bengalas, cohetes y otros elementos pirotécnicos que se encienden mientras el personaje danza por la plaza.
La llegada del Diablo está precedida por gigantes y cabezudos, que irrumpen en la verbena y anuncian uno de los momentos más esperados de las fiestas. Después de unos minutos de espectáculo pirotécnico, la representación termina con la explosión de la cabeza del Diablo, una imagen que simboliza el triunfo del bien sobre el mal.
Una tradición que comenzó en 1923
Aunque existen antecedentes de figuras y machangos festivos en Tijarafe a comienzos del siglo XX, la Danza del Diablo tal y como se conoce actualmente nació en 1923. Tres vecinos —Antonio Cruz, Pedro Brito y Orocio Martín— crearon entonces una figura para una fiesta de la juventud celebrada el 7 de septiembre, víspera de la festividad de Nuestra Señora de Candelaria. La tradición ha evolucionado con el paso del tiempo, pero ha mantenido su elemento fundamental: el Diablo que recorre la plaza entre pólvora, música y espectadores. En 2023 Tijarafe celebró su centenario, y la fiesta continúa siendo uno de los acontecimientos con mayor capacidad de convocatoria de La Palma. En 2024 reunió a más de 7.000 personas.
¿Cuándo se celebra?
La fecha es fija: la Danza del Diablo tiene lugar durante la madrugada del 7 al 8 de septiembre, dentro de las fiestas patronales de Tijarafe. Esta fecha explica también su contexto: el espectáculo se celebra en la víspera de la festividad de Nuestra Señora de Candelaria, patrona del municipio. La noche combina así la dimensión religiosa de las fiestas patronales con una manifestación festiva y popular que tiene al Diablo como protagonista. La tradición está protegida como Bien de Interés Cultural desde 2007 y fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Canarias en 2011.







