Tu día y tus reglas, así es como deberías disfrutar el todo incluido frente al mar

Despertar sin una agenda definida puede ser uno de los grandes placeres de estar de vacaciones, especialmente cuando el desayuno se prolonga frente al mar, alguien propone quedarse junto a la piscina y una tarde que parecía destinada a la playa termina en el spa. Tener tiempo también significa poder cambiar de idea y dejar que el día encuentre su propio ritmo.

Esa libertad acompaña la experiencia de Hyatt Ziva y Hyatt Zilara en cuatro resorts mexicanos situados frente al Caribe, el Pacífico y el Mar de Cortés. El concepto todo incluido reúne alojamiento, gastronomía, actividades, entretenimiento y bienestar dentro de una misma estancia, dejando que cada huésped combine esas posibilidades de acuerdo con el momento, la compañía y aquello que tiene ganas de hacer.

En Hyatt Ziva Cancún, el Caribe aparece constantemente gracias a una ubicación privilegiada sobre la península de Cancún, rodeada por el agua. La mañana puede transcurrir entre la playa y las piscinas o extenderse alrededor de la mesa, mientras familias, parejas y grupos de amigos encuentran espacios y actividades para disfrutar juntos o seguir caminos distintos durante algunas horas.

Dentro de la misma propiedad, Turquoize permite llevar la experiencia hacia un ambiente reservado para adultos, con suites más amplias, terrazas privadas, piscina en la azotea y acceso directo al spa. La posibilidad de compartir un viaje sin necesidad de hacer todo juntos cobra aquí especial sentido, porque cada integrante puede encontrar su propio espacio antes de volver a coincidir.

Hyatt-Ziva-Cancun-Lifestyle-Pier-Beach-2-1-667x1000 - Tu día y tus reglas, así es como deberías disfrutar el todo incluido frente al mar

El placer de cambiar de planes

Una mañana frente al Caribe adquiere otro ritmo en Hyatt Zilara Cancún, reservado exclusivamente para adultos, donde el tiempo puede repartirse entre la playa, una comida que se prolonga o algunas horas dedicadas al bienestar. Zen Spa, con más de 2,000 metros cuadrados, 11 salas de tratamiento y un circuito de hidroterapia, ofrece precisamente uno de esos espacios donde el reloj pierde importancia.

La gastronomía también permite construir el día a partir de lo que apetece en cada momento, con alternativas que recorren la cocina mexicana, sabores asiáticos, pescados y mariscos, teppanyaki y experiencias alrededor del tequila. Una cena puede ser el único plan reservado con anticipación o surgir después de una tarde frente al mar, sin necesidad de organizar cada momento desde que comienza la jornada.

Viajar de esta manera permite que cada día sea diferente. Algunas mañanas invitan a levantarse temprano y aprovechar cada hora, mientras otras encuentran su mejor momento alrededor de un desayuno largo, una piscina o una conversación que se extiende sin mirar el reloj.

Frente al Caribe, al Pacífico o al Mar de Cortés, Hyatt Ziva y Hyatt Zilara reúnen las posibilidades para que cada viajero encuentre su propio ritmo y decida, cada mañana, cómo quiere vivir el día.

Hyatt-Ziva-Los-Cabos-Beach-Sunrise-Meditation-2-1000x667 - Tu día y tus reglas, así es como deberías disfrutar el todo incluido frente al mar

Un viaje con distintos ritmos

Entre las dunas, las formaciones rocosas y el Mar de Cortés, Hyatt Ziva Los Cabos lleva esta libertad a un escenario en el que distintas generaciones pueden construir su propia versión de las vacaciones dentro de una misma propiedad.

Mientras el KidZ Club y el parque acuático ofrecen alternativas para los viajeros más jóvenes, las piscinas y Zen Spa abren otras posibilidades para quienes prefieren dedicar parte del día al descanso. Distribuido en dos niveles, el spa cuenta con 18 salas de tratamiento, hidroterapia, baño de vapor, sauna y piscina de inmersión fría.

Cuando llega el momento de sentarse a la mesa, la elección puede llevar hacia sabores mexicanos y de Baja California, cocina italiana o teppanyaki. La variedad permite que una familia comparta buena parte del viaje sin obligar a que todos quieran nadar a la misma hora, comer lo mismo o seguir un único itinerario de la mañana a la noche.

Hyatt-Ziva-Los-Cabos-Bar-Azul-Couple-1-1000x667 - Tu día y tus reglas, así es como deberías disfrutar el todo incluido frente al mar

Dejar espacio para lo inesperado

Frente a playa Las Estacas, Hyatt Ziva Puerto Vallarta se integra a un paisaje en el que el Pacífico, los acantilados y la vegetación forman parte de la experiencia, y en ocasiones basta mirar hacia el océano para cambiar cualquier plan que se hubiera imaginado unas horas antes.

Sus cinco piscinas infinity, el spa, las actividades recreativas y las diferentes propuestas gastronómicas permiten organizar la jornada alrededor del resort, aunque algunos de los momentos más memorables pueden ocurrir sin haberlos previsto. Dependiendo de la temporada, desde determinados espacios de la propiedad es posible observar ocasionalmente ballenas y delfines, mientras el atardecer sobre el Pacífico ofrece una buena razón para permanecer un poco más frente al mar.

La gastronomía mantiene esa relación con el destino a través de propuestas como Casa Grande, que parte de sabores mexicanos, además de alternativas de pescados y ceviches, cocina italiana y especialidades asiáticas. Después de varias horas junto al agua, elegir una mesa al aire libre puede terminar siendo todo el plan necesario para cerrar el día.

Hyatt-Ziva-Puerto-Vallarta-Lifestyle-Tamari-Restaurant-1-1000x667 - Tu día y tus reglas, así es como deberías disfrutar el todo incluido frente al mar

Dos maneras de vivir el todo incluido

La libertad de elegir adquiere diferentes matices en Hyatt Ziva y Hyatt Zilara. Las propiedades Ziva reciben a familias, parejas y grupos de amigos, con espacios y actividades que permiten convivir con distintas edades y maneras de viajar, mientras Zilara, reservado exclusivamente para adultos, pone mayor énfasis en el descanso, la gastronomía, el bienestar y los momentos en pareja.

Hyatt-Ziva-Puerto-Vallarta-Lifestyle-Blaze-Beach-Area-Family-Fun-13-1000x667 - Tu día y tus reglas, así es como deberías disfrutar el todo incluido frente al mar

En ambos casos, el todo incluido pone distintas posibilidades al alcance del huésped para que las vacaciones puedan construirse sobre la marcha, desde una mañana activa hasta una tarde en la que permanecer frente al mar resulte suficiente.

Volver a disponer del propio tiempo es quizá uno de esos placeres que adquieren un significado distinto cuando viajamos. Levantarse sin mirar el reloj, decidir después del desayuno qué hacer con la mañana, cambiar la piscina por el spa, encontrarse alrededor de una mesa o quedarse frente al mar cuando el paisaje invita a hacerlo forman parte de una experiencia en la que elegir también es una manera de disfrutar.