
Hay destinos que después de visitarlos provocan una pregunta inevitable: ¿y si me mudara aquí? Los pueblos de montaña suelen tener ese efecto y, en Carolina del Norte, hay dos lugares que cada vez atraen a más viajeros y compradores: Highlands y Cashiers.
Ubicados en una meseta dentro del Bosque Nacional Nantahala, estos pueblos vecinos se han convertido en dos de los destinos más sofisticados del oeste de Carolina del Norte. Aquí, el paisaje montañoso convive con hoteles reconocidos por los lectores de Travel + Leisure, clubes de campo privados, restaurantes y una particular combinación de naturaleza y lujo discreto.
En 2025, The Wall Street Journal incluso describió a Cashiers como “el pueblo de Carolina del Norte donde los más ricos de Estados Unidos van a pasar desapercibidos”.

Crédito: Visit NC
Y esa creciente popularidad también se refleja en el mercado inmobiliario.
¿Por qué Highlands y Cashiers atraen a tantos compradores?
“La meseta de Highlands-Cashiers ofrece una combinación cada vez más difícil de encontrar en el sureste: temperaturas frescas en verano, altitudes que superan los 1,200 metros, una belleza natural excepcional y un estilo de vida sofisticado pero discreto”, explica Jochen Lucke, director ejecutivo y agente inmobiliario de Silver Creek Real Estate Group, a Travel + Leisure.
Además de su entorno natural, la región ofrece clubes privados, lagos, rutas de senderismo, pesca con mosca, campos de golf, restaurantes y actividades culturales.
Sin embargo, Lucke asegura que uno de los mayores atractivos es la sensación de privacidad y autenticidad que todavía conserva la zona.
Históricamente, la meseta ha atraído a compradores procedentes del sureste de Estados Unidos. Su ubicación permite llegar en automóvil desde importantes ciudades de la región como Charlotte, Charleston y Nashville.
Pero el perfil de quienes buscan una propiedad aquí está cambiando.
“En los últimos cinco años, hemos observado un mayor alcance geográfico, con un interés creciente por parte de Texas y otros grandes mercados metropolitanos”, señala Lucke.
Los compradores tampoco buscan necesariamente una casa para pasar únicamente algunas semanas de vacaciones.

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“El comprador actual suele buscar algo más que un refugio de temporada: pasa largas temporadas aquí, trabaja a distancia, organiza reuniones familiares y considera su casa de montaña como parte integral de su estilo de vida, en lugar de simplemente una propiedad vacacional”, explica.
Casas que superan el millón de dólares
Como ocurrió en otros destinos de montaña de Estados Unidos, el mercado inmobiliario de Highlands y Cashiers experimentó un importante crecimiento durante los últimos años, particularmente desde la pandemia.
Stacker incluyó recientemente a ambas localidades entre los lugares con mayor crecimiento en los precios de las viviendas en Carolina del Norte.
En Highlands, los precios aumentaron 39.6 % en cinco años, mientras que en Cashiers el incremento alcanzó 50.7 % durante el mismo periodo.
Según estimaciones de Zillow para septiembre de 2026, el valor promedio de una vivienda es de aproximadamente 1.1 millones de dólares en Highlands y 1.4 millones de dólares en Cashiers.
Hay más casas disponibles, pero la demanda continúa
El inventario inmobiliario ha comenzado a recuperarse respecto a los niveles registrados durante y después de la pandemia, aunque todavía permanece por debajo de los promedios históricos.
“Si bien los compradores tienen más opciones hoy que hace dos años, el inventario disponible sigue estando muy por debajo de los promedios históricos a largo plazo”, explica Lucke.
Las propiedades con precios competitivos y ubicaciones atractivas siguen generando interés, mientras que la competencia continúa siendo especialmente alta por las casas más excepcionales.
Entre las zonas más buscadas se encuentran comunidades consolidadas como Lake Toxaway, Lake Glenville, Wade Hampton, Old Edwards Club y Country Club of Sapphire Valley.
Los compradores también muestran preferencia por propiedades listas para habitar.
“Las vistas panorámicas a la montaña, el acceso al lago, la privacidad y la proximidad a las comodidades del club siguen siendo muy codiciadas y a menudo generan diferencias de valor significativas entre las propiedades”, señala Lucke.
Vivir cerca del centro de Highlands es cada vez más atractivo
Otro de los cambios en el mercado es el creciente interés por las propiedades ubicadas cerca del centro de Highlands.
Aunque la naturaleza continúa siendo uno de los grandes atractivos de la región, la posibilidad de caminar desde casa hasta restaurantes, tiendas y galerías de arte se ha convertido en una característica cada vez más valorada.
Esta combinación permite disfrutar del paisaje y la tranquilidad de un pueblo de montaña sin renunciar a tener servicios, gastronomía y entretenimiento a poca distancia.
¿Bajarán los precios de las casas?
Quienes esperen una caída importante de los precios probablemente tendrán que seguir esperando.
Lucke anticipa un mercado “sano y estable” durante los próximos meses, aunque reconoce que uno de sus principales retos continuará siendo la limitada construcción de nuevas viviendas, particularmente en las zonas más codiciadas.
Al mismo tiempo, las características que históricamente han impulsado el interés por Highlands y Cashiers permanecen prácticamente intactas: belleza natural, temperaturas agradables durante el verano, acceso desde importantes ciudades del sureste y una alta calidad de vida.
De acuerdo con Lucke, estos factores deberían continuar respaldando tanto el valor de las propiedades como el interés de los compradores en toda la meseta.
También puedes disfrutarlos sin comprar una casa
Por supuesto, no necesitas invertir más de un millón de dólares para experimentar el estilo de vida de Highlands y Cashiers.
La región cuenta con hoteles y resorts que permiten disfrutar de sus montañas, clima, gastronomía y actividades al aire libre durante unos días.
Entre las opciones se encuentran High Hampton, Old Edwards Inn & Spa, Half-Mile Farm, Highlander Mountain House y Outpost Inn.
Eso sí: después de pasar unos días entre montañas, temperaturas frescas y el ambiente relajado de estos pueblos de Carolina del Norte, quizá termines entendiendo por qué cada vez más personas quieren tener una casa aquí.







