
¿Y si una de las mejores formas de conocer algunos de los lugares más emblemáticos de Francia no fuera planificar cada minuto del viaje, sino llegar antes que los demás?
Esa fue la pregunta que Travel + Leisure se propuso responder en el primer episodio de Step Inside, su nueva serie de YouTube. Para descubrirlo, nos embarcamos en el MS Serene, el nuevo barco fluvial de Tauck, para vivir un crucero de lujo por el río Sena y comprobar si este tipo de viajes realmente ofrece el acceso exclusivo con el que muchos viajeros sueñan.
La respuesta llegó casi de inmediato.
Antes de que las puertas se abrieran al público, ya estábamos recorriendo los famosos jardines de Claude Monet en Giverny. Cruzamos el puente japonés, contemplamos los nenúfares y caminamos entre senderos cubiertos de flores sin encontrarnos con las multitudes habituales. En completo silencio, la experiencia se sentía menos como visitar una de las atracciones más populares de Francia y más como adentrarse en uno de los cuadros del artista.
Esa sensación de exclusividad continuó durante el resto del viaje. Una noche fuimos invitados a un castillo francés privado, donde su propietario, Nicolas Navarro, nos recibió en la residencia que restauró durante años. Rodeados de muebles antiguos y siglos de historia, disfrutamos de una cena tradicional de cinco tiempos que se sintió más como una velada entre amigos que como una excursión convencional.
Así es viajar a bordo del MS Serene
De regreso en el barco, el MS Serene resultó igual de memorable. A diferencia de los grandes cruceros oceánicos, transporta a un número reducido de pasajeros, lo que permite crear una atmósfera mucho más tranquila e íntima.
Nuestra suite tenía ventanales de piso a techo que podían abrirse para transformar la sala de estar en una especie de balcón al aire libre, además de un amplio baño y vestidor. Aunque quizá uno de los mayores lujos de viajar de esta manera sea mucho más sencillo: deshacer las maletas una sola vez mientras los paisajes de Francia cambian al otro lado de la ventana.
La gastronomía también ocupa un lugar importante a bordo. Los menús cambian diariamente de acuerdo con los ingredientes de temporada y, en algunas ocasiones, los chefs visitan los mercados locales para comprar frutas, verduras, pescados y otros productos frescos que después incorporan a las cenas.
«Hay días en que el chef va al mercado local, compra frutas, verduras y pescado fresco de la zona, y luego utiliza esos ingredientes para el menú de esa noche», explicó a T+L Darrow Carson, director de la gira de Tauck.
Entre una excursión y otra, los pasajeros pueden descansar en la amplia terraza, refrescarse en la piscina, reservar un masaje o hacer ejercicio mientras contemplan las vistas panorámicas del Sena.
Al final, el atractivo de un crucero de lujo por el río Sena no está únicamente en las comodidades a bordo, sino también en la posibilidad de acceder a experiencias que difícilmente podrían vivirse de la misma manera durante un viaje convencional.
Un crucero de lujo por el río Sena entre París y Normandía
El itinerario de 10 días Rendezvous on the Seine de Tauck combina dos noches en París con un crucero de siete noches por el Sena a través de Normandía. El recorrido reúne algunos de los lugares más reconocidos de Francia con experiencias exclusivas diseñadas para sus pasajeros.
Durante el viaje, los huéspedes pueden acceder antes de la apertura al público a los jardines de Monet en Giverny, explorar Versalles, Rouen y Honfleur, visitar las playas del desembarco de Normandía y degustar la tradicional sidra de la región.
Así, este crucero de lujo por el río Sena permite descubrir Francia desde una perspectiva diferente, combinando la comodidad de navegar sin cambiar constantemente de alojamiento con visitas a algunos de los grandes referentes culturales e históricos del país.
El itinerario culmina con una cena privada en un castillo francés antes de regresar a París, cerrando un viaje en el que el verdadero lujo no consiste únicamente en dónde dormir o qué comer, sino en tener la oportunidad de descubrir algunos de los lugares más visitados de Francia de una forma mucho más íntima.







