¿Vacaciones en septiembre? Estos 5 destinos son aún mejores cuando termina el verano
Foto: Unsplash

Hay una pequeña ventana entre las vacaciones de verano y la llegada definitiva del otoño que los viajeros con fechas flexibles deberían tener en el radar: septiembre.

En buena parte del hemisferio norte terminan las vacaciones escolares, algunos destinos comienzan a despedirse de las multitudes de julio y agosto y las temperaturas pueden ser mucho más agradables para pasar horas recorriendo una ciudad.

Es lo que conocemos como shoulder season o temporada media. Y aunque viajar en estas fechas no garantiza encontrar descuentos septiembre es cada vez más popular , elegir bien el destino puede significar menos gente, mayor disponibilidad y, en algunos casos, mejores precios.

¿Dónde viajar en septiembre? Estos cinco destinos tienen buenos argumentos.

Septiembre queda entre dos momentos de gran interés turístico en Oaxaca: la Guelaguetza, que se celebra en julio, y la temporada de Día de Muertos, a finales de octubre y principios de noviembre. Para quienes buscan ahorrar en hospedaje también puede resultar interesante. Actualmente, Trivago identifica septiembre como uno de los meses más económicos para reservar hotel en Oaxaca.

A eso se suman las celebraciones por la Independencia de México del 15 y 16 de septiembre, así que la ciudad está lejos de quedarse sin planes.

Si alguna vez has imaginado conocer Japón con un poco menos de gente alrededor, septiembre puede ser una alternativa. La Organización Nacional de Turismo de Japón señala que, una vez terminadas las vacaciones de verano y con el regreso a clases y al trabajo, las playas y diferentes atractivos turísticos reciben muchos menos visitantes que durante agosto.

En Hokkaido, además, las temperaturas comienzan a descender y hacia finales de mes pueden aparecer las primeras señales del otoño. Hay una consideración importante: septiembre también coincide con una mayor frecuencia de tifones en Japón. Lo recomendable es mantener cierta flexibilidad en el itinerario y revisar constantemente las condiciones meteorológicas.

Si todavía no estás preparado para despedirte del verano, el sur de Portugal puede ser una buena respuesta a dónde viajar en septiembre.

En el Algarve las temperaturas continúan siendo agradables para pasar tiempo junto al mar, pero el pico turístico de julio y agosto comienza a quedar atrás. Conforme avanza el mes, las playas pueden sentirse más tranquilas y existe mayor posibilidad de encontrar disponibilidad en hoteles y restaurantes.

Las tarifas también pueden ser más favorables que en pleno verano, aunque septiembre sigue siendo un mes popular y no debe confundirse con temporada baja.

Si tienes flexibilidad, considera viajar durante la segunda mitad del mes para encontrar un mejor equilibrio entre clima y tranquilidad.

El verano tampoco desaparece inmediatamente de las islas griegas. En Creta, septiembre todavía ofrece temperaturas cálidas y condiciones para disfrutar del Mediterráneo, mientras la afluencia del verano comienza a disminuir.

Discover Greece recomienda precisamente los periodos de mayo a junio y septiembre a octubre para quienes quieren evitar las temperaturas más altas y las mayores multitudes de julio y agosto.

Eso hace que septiembre sea especialmente atractivo para combinar playa con actividades que durante el verano pueden resultar agotadoras por el calor, como recorrer pueblos, hacer senderismo o visitar sitios arqueológicos.

En otras palabras: todavía puedes tener esas vacaciones griegas que imaginabas, pero con un poco menos de competencia por un espacio frente al mar.

La costa de Croacia tiene una ventaja importante cuando llega septiembre: el Adriático conserva buena parte del calor acumulado durante el verano.

Destinos como Split, Dubrovnik y las islas de la costa dálmata comienzan a dejar atrás el pico de julio y agosto, pero todavía permiten organizar días alrededor del mar.

Conforme avanza septiembre, también puede haber mayor disponibilidad de hospedaje y tarifas más favorables que durante la temporada alta, aunque los destinos más populares pueden continuar bastante concurridos durante las primeras semanas.

Además, las temperaturas más moderadas hacen que recorrer ciudades históricas, caminar junto a la costa o hacer excursiones resulte mucho más agradable que bajo el calor de pleno verano.

Entonces, ¿vale la pena viajar en septiembre?

Si tienes flexibilidad de fechas, definitivamente es un mes que merece estar en el radar. No significa que cada vuelo vaya a costar menos ni que encontrarás playas completamente vacías.

Pero elegir el lugar adecuado puede darte algo que durante julio y agosto resulta mucho más difícil de encontrar: un poco más de espacio y menos prisa.

Y quizá esa sea la mejor respuesta a dónde viajar en septiembre: a aquellos lugares donde el verano todavía no termina, pero las multitudes comienzan a despedirse.