
Las cascadas tienen algo hipnótico. Son de esos paisajes capaces de hacer que la gente cruce fronteras, tome vuelos larguísimos o maneje durante horas solo para ver cómo el agua cae entre montañas, bosques o cañones. Basta pensar en las Cataratas del Niágara o las Cataratas Victoria para entender por qué millones de viajeros las tienen en su lista de deseos. Pero hay un destino en Estados Unidos que los amantes de la naturaleza deberían tener en el radar: Washington.
Ubicado en el noroeste del Pacífico, este estado suele ser considerado el lugar con más cascadas de todo Estados Unidos. Aunque calcular el número exacto no es sencillo, un usuario de Reddit llamado malxredleader intentó resolver el misterio utilizando datos del Servicio Geológico de Estados Unidos y el software QGIS. El resultado: Washington encabezó la lista con aproximadamente 2,907 caídas de agua naturales, superando a Alaska, Oregón y California.
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No es casualidad que las cascadas en Washington se hayan convertido en una de las principales razones para visitar el estado. Muchas de ellas se encuentran rodeadas de bosques, senderos y montañas que parecen sacados de una película.

Crédito: Bradwetli Photography/Getty Images
Una de las más impresionantes es Palouse Falls, ubicada dentro del Parque Estatal Palouse Falls Heritage Site. Aquí, el agua cae más de 60 metros hacia una poza rodeada de formaciones rocosas dramáticas que cambian de color con la luz del atardecer. Además de ser una de las más fotogénicas, también es una de las más accesibles. El mejor lugar para admirarla es el Mirador Fryxell, desde donde se obtiene una vista panorámica del paisaje.
Para quienes quieren descubrir varias cascadas en un solo viaje, el destino ideal es el Parque Nacional Mount Rainier. Este parque nacional alberga numerosas caídas de agua que aparecen o cambian según la temporada. En la zona del río Carbon se encuentran las cascadas Chenuis, Ipsut y Ranger, esta última famosa por sus tres segmentos. Mientras tanto, en el área del cañón Stevens, se pueden encontrar las cascadas Fairy, Martha y Sylvia.
Muchas de las cascadas en Washington dependen de los glaciares y de la nieve acumulada durante el invierno, por lo que el paisaje cambia constantemente. Fairy Falls, por ejemplo, es una cascada de tres niveles que antiguamente era alimentada por glaciares y que hoy depende principalmente del deshielo.
Otras favoritas dentro del parque son Spray Falls, que parece un velo cayendo sobre la montaña, y Comet Falls, considerada por muchos visitantes como una de las más impresionantes de Mount Rainier.
Entre bosques densos, senderos y montañas cubiertas de nieve, las cascadas en Washington demuestran que no hace falta viajar al otro lado del mundo para encontrar algunos de los paisajes naturales más espectaculares del planeta.







